CUENCA, 31 de enero. La Diputación de Cuenca ha realizado la entrega del retablo de la Cátedra de San Pedro a la parroquia de Belmonte, después de finalizar un meticuloso proceso de restauración llevado a cabo en su Taller de Conservación y Restauración.
Este retablo, que data de los inicios del siglo XVI y que se atribuye al conocido Maestro de Belmonte, se encuentra en la capilla de San Juan Bautista de la Colegiata de San Bartolomé, la cual ha sido reconocida como Bien de Interés Cultural, según ha comunicado la Diputación en un comunicado oficial.
La obra, de estilo gótico hispanoflamenco, está constituida por seis pinturas sobre tabla organizadas en tres calles y dos cuerpos, destacándose por su intrincada mazonería dorada y una calidad artística excepcional tanto en la pintura al óleo como en los trabajos de dorado y plateado.
El evento contó con la presencia de la diputada de Patrimonio, Mayte Megía, así como de la alcaldesa de Belmonte, Cristina Delgado, y la concejala de Cultura, Beatriz Delgado. También estuvieron presentes feligreses y numerosos interesados en la historia local.
Mayte Megía destacó que "la restauración de este retablo es un claro reflejo del compromiso inquebrantable de la Diputación de Cuenca con la salvaguarda y promoción de nuestro patrimonio, en especial en las áreas rurales, donde estas obras no solo tienen un incalculable valor artístico, sino que son parte esencial de la identidad de nuestros pueblos".
Asimismo, resaltó "el alto nivel de calidad técnica del Taller de Restauración de la Diputación, que ha logrado recuperar la esencia estética y simbólica del retablo, siempre manteniendo su autenticidad".
La alcaldesa Delgado expresó su agradecimiento hacia la Diputación y enfatizó que "la restauración del retablo de la Cátedra de San Pedro es un logro significativo para Belmonte, desde una perspectiva cultural y turística, realzando así el atractivo de la Colegiata y el rico legado histórico que atesoramos".
Además, recordó que "acciones como esta demuestran que la colaboración entre distintas administraciones es fundamental para conservar nuestro patrimonio y garantizar que se transmita en óptimas condiciones a las futuras generaciones".
La intervención, que se extendió a lo largo de un año, se focalizó en preservar la obra y corregir los tratamientos previos que comprometían su correcta apreciación.
Entre las tareas realizadas se incluyen la fijación de la policromía, la eliminación de barnices envejecidos y reparaciones inapropiadas de restauraciones anteriores, así como la consolidación de las capas pictóricas y la reintegración cromática de las áreas dañadas utilizando técnicas reversibles que permiten distinguir lo original del trabajo realizado.
Gracias a esta intervención, el retablo ha recuperado su vibrante intensidad cromática y los delicados detalles de sus escenas, que narran principalmente la vida de San Pedro y otros santos, devolviendo a la Colegiata de Belmonte una de sus obras más significativas en términos históricos y artísticos.
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