Camarero fallece por infarto al recibir carta de despido durante baja laboral

Camarero fallece por infarto al recibir carta de despido durante baja laboral

La justicia ha fallado a favor de CCOO en dos sentencias firmes, declarando que la muerte de un camarero de Cuenca por un infarto fue un accidente laboral. El camarero falleció minutos después de recibir la carta de despido de su empresa mientras se encontraba de baja laboral en su casa. El sindicato ha explicado que la muerte fue causada por una contingencia profesional y no por una enfermedad común como había determinado inicialmente el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS).

CCOO ha señalado que este reconocimiento judicial del origen laboral del fallecimiento implica mejoras económicas significativas para la viuda y los dos hijos huérfanos, como el aumento de las pensiones de viudedad y de orfandad, así como el derecho a recibir indemnizaciones legales. Parte de estas mejoras serán responsabilidad de la mutua con la que el restaurante tenía contratada la cobertura de las contingencias profesionales, mientras que otras serán responsabilidad de la empresa o de su aseguradora.

El juez que dictó las sentencias explicó en los hechos probados que el camarero fallecido estaba en su casa debido a una baja laboral por una fractura costal causada por una caída. A las 10:14 de la mañana, la empresa envió mediante burofax la carta de despido al domicilio del trabajador. Tras leerla, sufrió un infarto agudo de miocardio y falleció minutos después, a pesar de la intervención de los servicios médicos.

El Instituto Nacional de la Seguridad Social había determinado en un principio que la causa del fallecimiento era una enfermedad común y otorgó una pensión de viudedad a la esposa y una pensión de orfandad a los hijos. Sin embargo, CCOO presentó una reclamación para que se reconociera que la muerte fue un accidente de trabajo. La Inspección de Trabajo y Seguridad Social afirmó que el accidente cardiovascular no ocurrió durante la jornada laboral ni en el centro de trabajo, por lo que no se consideraba laboral, pero CCOO decidió llevar el caso a juicio.

El juzgado inicialmente desestimó las demandas por prescripción, pero CCOO apeló y el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha anuló la sentencia. Tras un análisis exhaustivo de la cuestión, el magistrado juez de lo Social de Cuenca emitió nuevas sentencias en las que establece que el factor desencadenante del infarto fue la carta de despido enviada por la empresa, la cual tiene una connotación laboral y provocó la reacción física que llevó al fallecimiento del trabajador. Por lo tanto, se determinó que la muerte fue un accidente de trabajo.

CCOO ha celebrado estas sentencias, ya que beneficiarán económicamente a la viuda y a los huérfanos del trabajador fallecido. El sindicato también ha destacado la labor de su asesoría jurídica, que ofrece garantía a los trabajadores que deben acudir a la justicia para reclamar sus derechos laborales y de seguridad social.

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