Castilla-La Mancha lanzará dos ayudas para modernizar el sector vitivinícola en otoño
El Gobierno de Castilla-La Mancha tiene previsto abrir en otoño dos nuevas convocatorias de ayudas dirigidas al sector vitivinícola. La primera, centrada en la promoción del vino en mercados internacionales fuera de la Unión Europea, se publicará en septiembre; la segunda, destinada a inversiones en bodegas y modernización de infraestructuras, se abrirá en noviembre.
Estas medidas forman parte de la ampliación del período de ejecución de la Intervención Sectorial Vitivinícola (ISV), que inicialmente cubría 2023-2027. La finalidad es fortalecer la competitividad del sector mediante la apertura de nuevas líneas de apoyo que fomenten la internacionalización y la innovación en las bodegas regionales.
La convocatoria de promoción de vinos en terceros países busca facilitar la entrada a nuevos mercados y aumentar la presencia de productos manchegos en el exterior. La ayuda permitirá la ejecución de programas en 2027, con proyectos que podrán desarrollarse entre marzo y diciembre del próximo año. La segunda línea de ayudas, VINATÏ, se orienta a inversiones en modernización y expansión de infraestructuras en bodegas, con un plazo de presentación que irá desde noviembre de 2026 a enero de 2027.
Estas iniciativas se enmarcan en una estrategia política que prioriza la recuperación económica del sector vitivinícola, uno de los pilares de la economía regional. Desde 2015, el gobierno autonómico ha aprobado ayudas por valor de más de 162 millones de euros para más de 494 proyectos, con una inversión que supera los 470 millones. La apuesta por la modernización y la apertura internacional refleja un compromiso con la mejora de la competitividad del sector.
El consejero de Agricultura ha destacado que en los últimos años Castilla-La Mancha ha logrado consolidar su liderazgo en producción vitivinícola, con cooperativas como Virgen de las Viñas que representan un ejemplo de éxito y volumen de negocio. La región busca adaptarse a las demandas del mercado global, reforzar sus estructuras y ofrecer vinos de mayor valor añadido, en línea con las tendencias de consumo actuales.
El contexto político actual, marcado por la necesidad de diversificación económica y el apoyo a la agricultura, refuerza la importancia de estas ayudas. La región apuesta por un sector vitivinícola fuerte y competitivo, que contribuya al desarrollo económico y territorial. Los próximos meses serán decisivos para ver cómo estas líneas de apoyo impactan en la modernización y expansión internacional del vino de Castilla-La Mancha.