Castilla-La Mancha moviliza recursos para recuperar la Sierra Norte tras incendio de 32.000 ha
El Gobierno regional de Castilla-La Mancha ha iniciado un plan integral para rehabilitar la Sierra Norte de Guadalajara, afectada por un incendio de aproximadamente 32.000 hectáreas. La estrategia contempla ayudas económicas, bonos turísticos y fondos específicos destinados a la recuperación del entorno y la economía local.
El incendio, declarado el pasado jueves en La Mierla, ha impactado duramente en un territorio con 120 explotaciones ganaderas, principalmente apícolas, además de establecimientos turísticos y negocios vinculados al turismo rural. La complejidad de la superficie afectada y la coexistencia de terrenos públicos y privados complican las tareas de evaluación y recuperación.
El plan se estructura en tres ejes principales. Primero, acciones ambientales para prevenir plagas y evitar la erosión, incluyendo la retirada de madera quemada y medidas antes de las lluvias otoñales. Segundo, reparación de infraestructuras públicas y señalización turística, con especial atención a carreteras, caminos y sistemas de agua. Tercero, medidas para reactivar la economía local mediante ayudas a pymes, autónomos y el sector ganadero, además de potenciar el turismo y la oferta cultural.
A nivel financiero, la Junta de Castilla-La Mancha solicitará la declaración de zona afectada gravemente y activará fondos nacionales y europeos, como el Fondo de Solidaridad Europeo. Además, la Junta movilizará recursos propios en el presupuesto 2026 y 2027, incluyendo fondos específicos para el área afectada. La coordinación se realizará a través de un grupo de trabajo con diferentes consejerías y entidades locales.
Este plan refleja la intención del Ejecutivo regional de gestionar de forma coordinada y eficiente una crisis que combina aspectos ambientales, económicos y sociales. La recuperación requerirá una inversión significativa y una planificación a largo plazo, en un contexto de creciente incidencia de incendios forestales en la región.
El futuro de la Sierra Norte dependerá, en buena medida, de la efectividad en la gestión de recursos y de la colaboración entre administraciones y comunidades locales. La experiencia de estos incidentes puede marcar un referente para futuras estrategias de protección y recuperación en Castilla-La Mancha.