Castilla-La Mancha pide al Estado acelerar la aprobación de la planificación eléctrica 2025-2030
La Junta de Castilla-La Mancha ha solicitado que el Gobierno central agilice la aprobación definitiva del nuevo Plan de Infraestructuras Eléctricas, cuya demora afecta a proyectos estratégicos en la región. La consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, destacó que el borrador actual no contempla infraestructuras necesarias para garantizar 6.000 megavatios adicionales, imprescindibles para potenciar el desarrollo industrial y residencial, así como iniciativas en energías renovables, hidrógeno y centros de datos.
El contexto político revela tensiones entre la comunidad autónoma y el Ministerio de Transición Ecológica, que aún no ha incluido en su planificación las demandas específicas de Castilla-La Mancha. Esto se produce en un momento en que la región lidera el crecimiento en potencia instalada, con un 87% proveniente de energías renovables, pero sin poder aprovechar plenamente estos recursos debido a la falta de infraestructura adecuada.
La situación tiene implicaciones económicas y sociales significativas. La falta de capacidad eléctrica limita el desarrollo de proyectos industriales y residenciales, lo que podría frenar la creación de empleo y la inversión en la región. Además, afecta a iniciativas en sectores emergentes como el hidrógeno y la recarga de vehículos eléctricos, clave en la transición energética y la descarbonización.
Desde la perspectiva política, el gobierno regional insiste en que la aprobación rápida del plan permitirá reforzar las redes existentes y crear nuevas infraestructuras, facilitando así la socialización de la energía renovable y beneficiando a ciudadanos y empresas. La consejera subrayó que la inversión prevista en el Real Decreto del 23 de junio, de 13.590 millones de euros, será crucial para mejorar la capacidad de la red eléctrica en toda la comunidad.
En un contexto más amplio, la demanda de energía en Castilla-La Mancha continúa creciendo, especialmente en sectores industrial y residencial, superando en ambos casos la media nacional. La región busca que la planificación eléctrica refleje estas necesidades para evitar que la falta de infraestructura frene su desarrollo socioeconómico en el futuro próximo.