Castilla-La Mancha produce casi el 11% del aceite español en 2023
En la campaña finalizada el 31 de marzo, Castilla-La Mancha alcanzó las 138.291 toneladas de aceite de oliva, representando cerca del 11% de la producción nacional. Aunque ligeramente inferior a la del año pasado, esta cifra supera en un 18,6% la media de las últimas diez campañas, consolidando la posición regional en el mercado global. La región se sitúa como la tercera mayor productora mundial tras Andalucía y Puglia, Italia, en un contexto que refleja la fortaleza del sector olivarero manchego. La estructura productiva incluye aproximadamente 83.000 olivicultores, 264 almazaras y cuatro Denominaciones de Origen Protegidas, todas bajo la marca Campo y Alma, que garantiza la calidad del producto. La superficie de olivar alcanza las 460.000 hectáreas, con municipios emblemáticos como Mora, donde el olivar tiene un fuerte carácter social y económico. La importancia del sector se refleja en la generación de empleo y en el impacto paisajístico y cultural, además de su papel en la conservación del entorno rural. El consejero de Agricultura, Julián Martínez Lizán, destacó que estas cifras refuerzan la posición internacional de Castilla-La Mancha, que continúa incrementando sus exportaciones pese a los desafíos políticos y económicos globales. El sector recibe apoyo mediante campañas de promoción y una inversión de 2,8 millones de euros en acciones internacionales y publicidad. La media del precio del litro de aceite se sitúa en 4,28 euros, cifra que, si se mantiene, permite una rentabilidad adecuada para los productores, en un mercado que busca equilibrar producción y valor añadido. La tendencia apunta a un crecimiento estable y a una mayor presencia en mercados internacionales, consolidando la región como referente en la producción de aceite de oliva en Europa y el mundo.