• martes 31 de enero del 2023

CHJ descubre mucho más de 220 hectáreas de cultivos con riegos ilegales a lo largo de una redada en ayuntamientos de Albacete y Cuenca

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ALBACETE, 15 Jul.

La Comisaría de Aguas de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) puso en marcha un operativo para revisar aquellas superficies que estarían en regadío sin tener un título concesional para esto, a lo largo del como se descubrieron 60 hectáreas de pistacho en Mahora (Albacete), 40 hectáreas de almendro y viñedo en La Gineta (Albacete) y 120 hectáreas de viñedo en El Peral (Cuenca), que estarían regándose de manera ilegal.

En total, las extracciones de agua tienen la posibilidad de sospechar daños al dominio público hidráulico que superarían 80.000 euros. Las sanciones, en su caso, podrían lograr los 500.000 euros, según informó la Confederación en un aviso.

Dentro del operativo, se fueron abriendo las trapas, configurando las válvulas y poniendo en marcha los distintos pozos ubicados en las explotaciones agrarias.

Desde la CHJ se ten en cuenta que, en las ubicaciones de inspección, es imposible gestionar novedosas concesiones que no estén agarradas en las previsiones del Plan Hidrológico de la Demarcación.

Además, se descubrieron rutas plantaciones de cítricos sin concesión en los términos de Algar de Palancia, Soneja y Alfara de la Baronía (Castellón), que supondrían unos daños al dominio público hidráulico que rondarían los 20.000 euros.

En todos y cada uno de los casos, los sucesos de las fincas han cooperado con el plantel de policía de aguas, con lo que no ha resultado precisa la intervención de la Guardia Civil, con la que se se encontraba en contacto persistente.

Por otra sección, en un operativo paralelo, se detectaron distintos contadores que presuntamente habrían sido manipulados, logrando por este motivo sus sucesos ser autores de un delito contra el medio ambiente y los elementos naturales.

En su caso, las sanciones van a ser tipificadas como graves con multas entre 50.000 y 500.000 euros y, además de esto, van a poder acarrear la tramitación de las extinciones de los derechos al empleo del agua para estos aprovechamientos.

Las zonas de actuación de este operativo concreto se han basado en los ayuntamientos de Villanueva de la Jara (Cuenca) y también Iniesta (Cuenca).

La CHJ, de conformidad con el producto 94 del Texto Refundido de la Ley de Aguas, tiene como una de sus funcionalidades la inspección y control tanto del dominio público hidráulico como de las explotaciones de todos y cada uno de los aprovechamientos de aguas públicas, cualquier persona que sea su titularidad y el régimen jurídico al que están acogidos.

De este modo, los agentes medioambientales que constituyen el Servicio de Policía de Aguas tienen el carácter de autoridad pública y por este motivo tienen la posibilidad de ingresar libremente, cualquier ocasión y sin previo aviso, en los sitios sujetos a inspección y a mantenerse en exactamente los mismos con respeto en cualquier caso a la inviolabilidad del residencia.

Al llevar a cabo una visita de inspección, van a deber hacer llegar su presencia a la persona inspeccionada o su gerente, salvo que tengan en cuenta que esa comunicación logre dañar el éxito de sus funcionalidades. También puede entrenar cualquier diligencia de investigación, examen o prueba que tengan en cuenta que se requiere para revisar que las disposiciones legales se observan adecuadamente.

Así como tomar o sacar muestras de substancias y materiales usados o, en el lugar, efectuar mediciones, conseguir fotografías, vídeos, grabación de imágenes, y alzar croquis y planos, siempre y cuando se notifique al empresario o a su gerente.

Además, la CHJ ten en cuenta que La Ley de Aguas dispone que los sucesos de las concesiones administrativas de aguas, tanto subterráneas como superficiales, y todos los que por cualquier título tengan derecho al empleo privativo de las aguas, van a estar obligados a disponer y sostener los que corresponden sistemas de medición que aseguren información precisa sobre los caudales de agua de hecho consumidos o usados y, en su caso, retornados.

Los caudalímetros hacen más fácil información sobre los caudales de agua empleados, para asegurar el respeto a los derechos que ya están, medir el volumen de agua verdaderamente consumido o empleado, dando permiso la adecuada planificación y administración de los elementos y el afirmamiento de la calidad de las aguas.

Desde la CHJ se desea mentalizar a los clientes del agua y llevar a cabo un llamamiento a la compromiso en su preciso empleo, resaltando que este género de hábitos fraudulentos redundan en el perjuicio de todos y, principalmente, comprometen la sostenibilidad y el cuidado de las masas de aguas subterráneas y superficiales, tal como de los ecosistemas socios a exactamente las mismas.

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