08/08/2026Contacto
×
Castilla-La Mancha 28 de Marzo de 2026 · 16:24h 5 min de lectura

Ciudad Real rinde tributo a los médicos que perdieron la vida en la lucha contra el COVID-19.

CIUDAD REAL, 28 de marzo.

Este sábado, un emotivo homenaje ha dado inicio en el acceso a las urgencias del Hospital General Universitario de Ciudad Real, donde se han plantado siete cipreses en memoria de los médicos que perdieron la vida durante la crisis del COVID-19.

El Colegio Oficial de Médicos de Ciudad Real ha llevado a cabo una ceremonia para recordar y rendir tributo a estos profesionales, quienes sacrificaron su bienestar y en muchos casos su vida, al continuar atendiendo a los pacientes en medio de la pandemia, según lo indicado por el Ayuntamiento en un comunicado.

Manuel Rayo, presidente del Colegio de Médicos, ha calificado este evento como "un acto justo y profundamente emotivo", en el que se recordó a estos siete médicos, muchos de ellos ya jubilados, que dieron lo más valioso de sí mismos al servicio de la comunidad.

Rayo enfatizó la importancia de mantener viva la memoria de aquellos tiempos difíciles, así como los aplausos que resonaban a las ocho de la tarde en señal de gratitud, lamentando que estas muestras de reconocimiento hayan sido sustituidas en ocasiones por actos de agresión. Este homenaje, aunque surge del ámbito local, está destinado a todos aquellos que en la primera línea enfrentaron al virus.

El presidente del Colegio también anunció que este evento se convertirá en una tradición, un espacio para recordar y rendir homenaje, enviando un mensaje de cercanía a las familias afectadas por la pérdida.

El alcalde de Ciudad Real, Francisco Cañizares, ha aprovechado la ocasión para resaltar el compromiso de toda la comunidad médica, encarnada en los siete profesionales homenajeados en la ceremonia.

Cañizares subrayó la necesidad de reconocer "la valentía, profesionalidad y humanidad excepcional" que mostraron los médicos mientras atendían a pacientes en condiciones adversas durante la pandemia.

El primer edil aseguró que la ciudad está "eternamente agradecida" a todos los sanitarios, extendiendo el tributo actual como un gesto de consuelo y reconocimiento a las familias de los difuntos.

Por su parte, Miguel Ángel Valverde, presidente de la Diputación provincial, anunció que se financiará un monumento en honor a la profesión médica, una solicitud hecha por el Colegio Oficial de Médicos de Ciudad Real.

Valverde expresó que la Diputación apoyará la creación de una escultura para rendir homenaje no solo a los que perdieron la vida durante la pandemia, sino también a todos los médicos que continúan cuidando de la salud de los ciudadanos día tras día.

El líder provincial recordó especialmente a Sara Bravo, la primera médica que falleció a causa del COVID-19 y la más joven en España, coincidiendo con el aniversario de su muerte. Felicitó al Colegio de Médicos por organizar un acto tan significativo, apuntando a la necesidad de recordar esta etapa histórica.

Desde el ámbito de la sanidad, Francisco José García, delegado provincial, hizo un llamado a la unidad y la colaboración de todos los profesionales como clave para enfrentar la crisis sanitaria. Rememoró cómo, a pesar de los desafíos, existió una gran cohesión y esfuerzo de todos los sanitarios, sin importar su categoría.

García subrayó que este ejemplo de unidad debe perdurar en la memoria colectiva, afirmando que sin la cooperación de todos, la situación habría sido aún más severa.

Durante el emotivo acto, se escucharon intervenciones conmovedoras, incluyendo la del doctor Ángel Pérez, así como relatos de familiares que compartieron sus recuerdos más íntimos de los profesionales homenajeados.

La ceremonia incluyó actuaciones musicales emotivas, como el Ave María de Schubert, interpretado por la soprano Patricia Gonzalo, antes de proceder al homenaje central, que consistió en entregar placas a los familiares mientras se descubrieron siete leyendas junto a los cipreses en honor a los médicos fallecidos.

Durante este instante significativo, se leyeron los nombres de cada uno de los homenajeados —Sara Bravo, Jesús Montarroso, Héctor Garrido, José Manuel Iriarte, Leonardo Dante González, Ana Figueras y Samir Assi—, mientras sus familiares recibían las placas conmemorativas. Las familias también fueron obsequiadas con réplicas de la placa y una flor como símbolo de recuerdo eterno.

La ceremonia continuó con otra interpretación musical, esta vez el Hallelujah de Leonard Cohen, seguido de un emotivo minuto de silencio que conmovió a todos los presentes. Después, se ofreció un aplauso colectivo en reconocimiento a la labor de los profesionales de la salud, especialmente aquellos que perdieron la vida por el COVID-19.

El acto concluyó con un saludo a las familias, dejando una huella imborrable del sacrificio de los médicos fallecidos y reafirmando el reconocimiento de su dedicación, vocación y humanidad.

Categoría

Noticias relacionadas

Recibe las noticias de Castilla-La Mancha en tu email

Este sitio usa cookies propias y de terceros. Más info