El alcalde de Albendea pide apoyo para la restauración del Mausoleo de Llanes.
CUENCA, 24 de marzo. El alcalde de Albendea, Luis Enrique Pérez, ha elevado una urgente solicitud a las autoridades pertinentes para que se implementen acciones en el Mausoleo de Llanes, que se encuentra en grave peligro debido a las inundaciones provocadas por las intensas lluvias caídas en febrero. Además, ha expresado su preocupación por el riesgo de que los fondos invertidos en el yacimiento sean irrecuperables tras las cuatro fases de restauración realizadas.
Esta semana, el primer edil visitó el mausoleo acompañado de expertos técnicos y arqueólogos, quienes pudieron corroborar el alarmante deterioro de esta edificación patrimonial que data del siglo IV. "En este momento estamos tratando de recuperar varias tumbas y hemos solicitado el uso de un georradar para localizar y realizar las debidas intervenciones", aseguró, añadiendo que teme que se pierda la inversión realizada con una de las subvenciones destinadas a la cimentación del mausoleo. Esto se suma al problema recurrente de las humedades, que se ha visto intensificado por las recientes tormentas.
A principios de los años 2000, se identificó en Albendea un "edificio singular" que había sido ignorado hasta entonces. "Los arqueólogos pronto se dieron cuenta del gran potencial que podría albergar: un yacimiento de origen romano, anterior visigodo", evocó Pérez, recordando el inicio de las excavaciones que condujeron a la limpieza del mausoleo y la recuperación de su cripta, donde se realizaban bautismos por inmersión.
El Ayuntamiento ha recibido diversas subvenciones para restaurar diferentes partes del mausoleo, incluyendo su estructura exterior, el techo y un pasadizo que da acceso a la cripta mencionada. También se ha planificado la construcción de un carril de acceso desde la carretera comarcal, con la intención de organizar visitas guiadas en el futuro.
Actualmente, la municipalidad cuenta con una subvención de 115,000 euros otorgada por la Diputación, que debe ser utilizada eficazmente, ya que, de no hacerlo, deberá ser devuelta. Sin embargo, el alcalde ha manifestado que los avances en las obras se han visto paralizados por desavenencias entre arquitectos y arqueólogos, así como por la reciente inundación de la cripta, que llevó a discutir la posibilidad de clausurarla por completo.
Pérez ha instado a los arquitectos a proponer soluciones, y tras constatar que se ha perdido un año, solicitó un informe detallado que explique los motivos por los cuales los trabajos no han avanzado. La situación se complicó aún más con la denuncia presentada ante la Guardia Civil por la aparición de restos óseos en las proximidades de las ruinas.
Entre un problema y otro, el alcalde teme que la inactividad actual comprometa la financiación, señalando que "no se está haciendo absolutamente nada". Pérez está convencido de que, si se manejan adecuadamente los recursos y se retoman los trabajos, este lugar podría convertirse, en un futuro, en un atractivo similar al yacimiento de Noheda. Sin embargo, lamenta que la situación actual es peor que al inicio de las obras y ha instado a las administraciones a visitar el terreno y tomar las decisiones necesarias para seguir adelante con la restauración de este importante monumento funerario.