Crónica Castilla-La Mancha.

Crónica Castilla-La Mancha.

El legado del Ya de Toledo se revela después de 20 años, con Ana Isabel Jiménez como protagonista.

El legado del Ya de Toledo se revela después de 20 años, con Ana Isabel Jiménez como protagonista.

El diario conservador Ya llegó a Toledo en 1980 y se mantuvo en la capital regional hasta 1996, dejando un legado de 16 años que no solo formó a periodistas, sino que también fue testigo de una época en la que Castilla-La Mancha adquirió autonomía y el periodismo se adaptaba a un entorno en constante evolución, tanto en términos tecnológicos como publicitarios, en la relación con las fuentes o en la forma de trabajar.

La autora del libro 'El Ya de Toledo', Ana Isabel Jiménez, tuvo la oportunidad de colaborar con el periódico en sus últimos tres meses de vida, recordando la suspensión de pagos que se decretó al día siguiente de su llegada a la redacción. A pesar de su breve tiempo en el periódico, Jiménez aporta una perspectiva menos emocional al relatar la historia de los 16 años del Ya de Toledo.

Este libro, más allá de ser solo para periodistas, ofrece una visión didáctica para aquellos en formación que no tienen idea de cómo era hacer un periódico sin las herramientas tecnológicas actuales. El periodismo de esa época se basaba en un proceso manual y directo, que aún tiene lecciones que ofrecer en la era digital.

El libro también destaca la importancia del Ya de Toledo como parte fundamental de la vida de la ciudad y la provincia durante esos 16 años, reflejando las preocupaciones, problemas y acontecimientos cotidianos de la población en ese periodo.

Además, se aborda la evolución tecnológica y publicitaria del periódico, destacando la inserción de formatos innovadores y la influencia de los anunciantes en la economía del diario. La contratación publicitaria y la inclusión de viñetas fueron elementos clave en la historia del Ya de Toledo.

El libro, compuesto por casi 300 páginas con testimonios de diferentes protagonistas, es un reflejo de los sentimientos y emociones experimentados durante el agitado final del periódico. Incluso se narra cómo el archivo gráfico del diario fue vendido en una subasta, pero afortunadamente fue adquirido por un particular y se conserva actualmente en el archivo municipal de Toledo.