Crónica Castilla-La Mancha.

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"El nuevo obispo de Sigüenza-Guadalajara insta a vivir la Navidad con gratitud y solidaridad"

El nuevo obispo de la diócesis Sigüenza-Guadalajara, Julián Ruiz, ha tomado posesión de su cargo en una ceremonia celebrada en la catedral seguntina. En su primera homilía, Ruiz ha llamado a los fieles a no descuidar el verdadero significado de la Navidad y a utilizar este momento para agradecer, dar testimonio y compartir. La ceremonia, que contó con la presencia de más de cien sacerdotes y una treintena de obispos y arzobispos, también hizo énfasis en la importancia de la familia para renovar el mundo.

En su discurso, el obispo Ruiz resaltó la necesidad de purificarse y renovarse para celebrar adecuadamente el gran acontecimiento de la Navidad. Hizo una referencia especial hacia la importancia de eliminar lo superficial y presentar una ofrenda de vida agradable al Señor. Además, instó al Espíritu Santo a seguir guiándolo en el Sínodo de la diócesis.

El nuevo obispo expresó su agradecimiento a los fieles por su oración y cercanía desde que se anunció su nombramiento. También dio gracias por la capacidad de servicio ofrecida y pidió la intercesión de la Virgen María para obtener fortaleza, seguridad y constancia en su labor. Asimismo, tuvo palabras de agradecimiento para su predecesor, el obispo Atilano Rodríguez.

El primer acto oficial de Ruiz como obispo fue un acto oracional tras ser presentado por el Nuncio Apostólico y recibir el báculo como símbolo de su sucesión apostólica. En la ceremonia, el Nuncio resaltó el destacado sentido de servicio de su predecesor, el obispo emérito Atilano Rodríguez.

El obispo Julián Ruiz llegó a Sigüenza montado en una yegua blanca, llamada Ginebra, y saludó a los fieles que lo esperaban en el camino al son de los dulzaineros. Luego, caminó hasta la catedral sobre una alfombra elaborada por los seguntinos con serrín, trigo, sal, espelta y posos de café.

La diócesis Sigüenza-Guadalajara cuenta con dos sedes en la ciudad de Sigüenza y Guadalajara, y su población es de aproximadamente 270.000 habitantes. El obispo saliente, Atilano Rodríguez, destacó las profundas raíces cristianas de la diócesis, que también se enfrenta a los efectos de la secularización y la despoblación en las zonas rurales.

La ceremonia, que duró casi dos horas, contó con la asistencia de alrededor de mil personas.