El PIB de Castilla-La Mancha podría crecer un 2% en 2026, según Unicaja
Las previsiones de Unicaja estiman un crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) en Castilla-La Mancha del 2% en 2026 y del 1,8% en 2027. Estas cifras sitúan la economía regional ligeramente por encima del ritmo de crecimiento previsto para España, que sería del 2,2% en 2026 y del 1,8% en 2027.
El análisis de la sociedad de estudios del Grupo Unicaja indica que la demanda interna, especialmente el consumo privado, será el principal motor del crecimiento en la región. Sin embargo, advierte que la demanda exterior podría verse afectada por un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas y conflictos en Oriente Medio.
Desde el punto de vista laboral, se prevé un aumento en el empleo del 2% en 2026, con una reducción de la tasa de paro hasta el 12,3%. La creación de empleo será mayor en el sector servicios, consolidando una tendencia de mejora en las condiciones laborales regionales. La tasa de paro seguiría descendiendo en 2027, hasta el 11,8%, acompañada por un crecimiento del empleo del 1,2%.
En las provincias, Toledo y Guadalajara registraron las mayores tasas de crecimiento en 2025, con un 2,6% y 2,4%, respectivamente. Para 2026, se prevé que Guadalajara y Toledo mantengan un ritmo superior al 2%, mientras que Albacete crecería a un ritmo similar a la media regional. Cuenca, por su parte, experimentaría un crecimiento más moderado, en torno al 1,4%.
Estas previsiones se enmarcan en un contexto político de incertidumbre, con tensiones internacionales y una economía española que mantiene un crecimiento moderado. La estabilidad política en Castilla-La Mancha, con un gobierno en funciones tras las últimas elecciones, puede influir en la ejecución de políticas que refuercen la recuperación económica regional.
De cara al futuro, el crecimiento previsto para 2026 y 2027 refleja una recuperación gradual, aunque condicionada por factores internacionales. La región deberá aprovechar su potencial interno y fortalecer sectores clave para mantener la tendencia de crecimiento en un escenario global complejo.