Fecir señala la escasez de mano de obra y promueve la inmigración legal para mantener el empleo en Ciudad Real.
La provincia de Ciudad Real enfrenta un reto significativo en su sector empresarial: la carencia de mano de obra. Este problema es especialmente notable en áreas críticas como la hostelería, la agricultura y la industria, lo que ha llevado a muchos empresarios a considerar la contratación de trabajadores extranjeros como una posible solución para la falta de personal.
En una reciente entrevista, Carlos Marín, presidente de la Federación Empresarial de Ciudad Real (Fecir), destacó los crecientes desafíos para encontrar empleados en ciertos sectores. Marín subrayó la importancia de facilitar la llegada y la regularización de inmigrantes dispuestos a trabajar en España, enfatizando que esta medida es esencial para mantener la actividad económica en la región.
El líder empresarial indicó que la escasez de mano de obra está afectando severamente a diversas áreas de la economía local, y que resulta cada vez más complicado llenar ciertos puestos. Asimismo, vio con buenos ojos las propuestas del Gobierno para regularizar a los migrantes, siempre y cuando el proceso no se politice desde ninguna de las partes.
Actualmente, resulta extremadamente difícil hallar personal para trabajos en la hostelería, la construcción, y la industria agrícola, lo cual genera importantes problemas para muchas empresas que operan en estos sectores. Marín también criticó el hecho de que algunas personas rechacen ofertas de empleo mientras continúan cobrando subsidios por desempleo, sugiriendo que la solución radica en una mejor y más digna formación profesional.
En su opinión, el país necesita un enfoque que facilite la llegada de trabajadores extranjeros, asegurando que lo hagan bajo un marco legal adecuado y evitando que el delicado tema de la inmigración sea explotado con fines políticos. Insistió en la importancia de regularizar a aquellos que ya están contribuyendo en el país y de establecer procesos claros para que los nuevos llegados cuenten con la documentación y formación necesarias.
Marín recordó que, gracias a la inmigración, España ha podido sostener su crecimiento demográfico y defendió que aquellos que vienen a trabajar y generar riqueza en su nuevo hogar deberían ser bien recibidos.
En otro ámbito, Marín hizo hincapié en que la mayoría de las empresas en la provincia son pymes y autónomos, quienes representan alrededor del 86% de los miembros de Fecir, y calificó a este sector como el verdadero motor económico de la región. Por ello, demandó políticas nacionales que apoyen a estas pequeñas empresas y criticó al Gobierno central por no atender adecuadamente sus necesidades.
En concreto, denunció que la Unión Europea ha señalado a España por no cumplir con la normativa fiscal relativa al IVA para los autónomos que facturan menos de 80.000 euros, lo que evidencia un maltrato hacia el pequeño empresario.
Marín argumentó que muchas de las grandes empresas de hoy comenzaron como pequeñas empresas familiares, por lo que es crucial protegerlas y facilitar su crecimiento, asegurando que puedan seguir generando empleo y riqueza. Valuó positivamente la política de diálogo social del Gobierno de Castilla-La Mancha, que ha permitido alcanzar consensos entre empresarios y sindicatos.
Sin embargo, criticó la gestión del Gobierno central y señaló con especial énfasis a la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, a quien acusó de actuar de manera sesgada en temas laborales. Resaltó decisiones como el aumento del salario mínimo y ciertas medidas laborales que parecen ser adoptadas sin consulta con las necesidades del tejido empresarial.
Marín también se opuso a lo que considera una "voracidad fiscal" por parte de Hacienda y de la Seguridad Social, apuntando que muchas de las cargas sociales son trasladadas a las empresas. Proclamó que asuntos como las bajas por maternidad o las políticas de conciliación deberían ser una responsabilidad colectiva y no recaer únicamente sobre los empresarios.
A su juicio, estas decisiones complican la negociación colectiva, fomentan tensiones entre empresarios y trabajadores, y pueden poner en riesgo la viabilidad de las pequeñas empresas. También planteó la necesidad de mejorar las infraestructuras de transporte en la provincia, identificando carencias tanto en carreteras como en trenes.
Las obras prioritarias que mencionó incluyeron la finalización de la A-43, esencial para conectar el Mediterráneo con el puerto portugués de Sines, así como la construcción de una autovía entre Ciudad Real y Toledo y la mejora de la conexión desde Puertollano hasta Montoro.
En relación a su futuro en Fecir, Marín indicó que evaluará su continuidad en la presidencia tras conversar con su entorno más cercano. Explicó que primero consultará a su familia, a su empresa y al equipo que colabora con él en la federación antes de tomar una decisión sobre su candidatura a la reelección.
A pesar de todo, su inclinación inicial es continuar liderando la federación, siempre que tenga el respaldo de su equipo y de los asociados. Reiteró que las organizaciones empresariales deben ser dirigidas por empresarios activos, quienes comprenden mejor las realidades y desafíos del sector.
Desde que asumió la presidencia en 2014, Marín ha señalado que Fecir ha visto un crecimiento notable y ha reestablecido la confianza del empresariado local, pasando de ser una organización en crisis a una entidad sólida dentro del tejido empresarial. "Era nuestra niña pequeña y ahora se ha convertido en una adolescente que da mucha caña", concluyó.
Marín subrayó la importancia del orgullo de pertenencia entre los empresarios de la federación y destacó la robustez del asociacionismo empresarial en la provincia, señalando que Fecir está apoyada por una amplia red de asociaciones que facilitan el contacto directo con las empresas de toda la región.