García-Page destaca a Castilla-La Mancha como destino turístico internacional en Seúl
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, presentó en Seúl las fortalezas turísticas de la región, resaltando su riqueza patrimonial y cultural. La región, que alberga ciudades Patrimonio de la Humanidad como Toledo y Cuenca, busca atraer visitantes internacionales y consolidar su imagen como destino de interés global.
Este evento, celebrado en el Instituto Cervantes de Seúl, contó con la participación de responsables del sector turístico coreano y fue el marco para reforzar la presencia de Castilla-La Mancha en Asia. La estrategia se enmarca en la política autonómica de potenciar el turismo como motor económico y cultural, en un contexto donde España se consolida como uno de los destinos principales del mundo.
García-Page subrayó la conexión histórica y cultural entre España y Corea, haciendo énfasis en la herencia de civilizaciones como la romana, griega, musulmana y judía en la región. La promoción busca aprovechar el interés coreano por culturas diversas y su tendencia hacia dietas saludables, vinculando la gastronomía local con la mediterránea, reconocida internacionalmente.
Desde la perspectiva política, esta iniciativa forma parte de la estrategia del Gobierno regional para diversificar su oferta turística y fortalecer relaciones internacionales. La presencia en Seúl refleja también la intención de atraer inversión y promover la cooperación cultural y económica con países asiáticos, en un momento de recuperación del sector tras la pandemia.
El acto en Seúl evidencia la apuesta de Castilla-La Mancha por una promoción internacional que va más allá del turismo convencional. La región busca posicionarse como un destino que combina patrimonio, gastronomía y cultura en un mercado global cada vez más competitivo, con miras a un crecimiento sostenido en el futuro cercano.
En el contexto de las políticas de recuperación económica y promoción exterior, esta acción refuerza la presencia de Castilla-La Mancha en Asia y abre oportunidades para ampliar la colaboración con países emergentes, proyectando un futuro en el que el turismo será clave en la economía regional.