Crónica Castilla-La Mancha.

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Gran número de voluntarios contribuyen a la reforestación de La Atalaya en Ciudad Real.

Gran número de voluntarios contribuyen a la reforestación de La Atalaya en Ciudad Real.

CIUDAD REAL, 18 Nov.

El proyecto llamado "Replanta Pachamama", surgido de la alianza entre Cruz Roja y Burger King, tiene como objetivo reducir la huella de carbono. Para lograrlo, se ha elegido el parque Forestal de La Atalaya en Ciudad Real, donde el Ayuntamiento ha cedido 6,2 hectáreas a la ONG.

Este pasado sábado se llevó a cabo una jornada en la que participaron 70 voluntarios con el reto de plantar 600 árboles y arbustos autóctonos. Estos fueron donados por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha e incluyen principalmente encinas, coscojas y retamas. La siembra se realizó en una superficie de 1 hectárea.

El concejal de Servicios a la Ciudad, Gregorio Oraá, expresó su satisfacción con la actividad, destacando la importancia de realizar acciones de reforestación con especies autóctonas para crear resistencia y adaptabilidad climática. Oraá también mencionó que el Ayuntamiento ya ha comenzado la reforestación en esta área, contigua a la parcela cedida a Cruz Roja.

Desde Cruz Roja, se recalca la prioridad de reducir el impacto de la crisis climática en las personas más vulnerables. Encarnación Luque, presidenta provincial de la organización, subrayó la importancia de la participación de los jóvenes en este tipo de proyectos. Por su parte, Francisco Cruz, presidente de Cruz Roja Juventud de Ciudad Real, afirmó que los jóvenes no son el futuro, sino el presente, y que su labor es fundamental en la lucha contra el cambio climático.

Agustín Espinosa, delegado de Economía, Empresas y Empleo en Ciudad Real, elogió la iniciativa y agradeció la colaboración del Gobierno de Castilla-La Mancha, que ha proporcionado 3000 árboles y plantas autóctonas para la siembra. Destacó que esta acción contribuye a combatir los efectos del cambio climático y concienciar a los jóvenes sobre su propio futuro y el beneficio para la ciudadanía en general.

Esta actividad se complementa con las acciones impulsadas por el Ejecutivo regional, que destinará casi 3,8 millones de euros para la recuperación de 1.819 hectáreas de zonas afectadas por incendios forestales en Castilla-La Mancha entre 2000 y 2022. Esto se enmarca dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, que se llevará a cabo hasta el 31 de diciembre de 2025.