• martes 31 de enero del 2023

Investigado en Guadalajara por apresar de manera furtiva un ciervo

img

GUADALAJARA, 27 Sep.

La Guardia Civil de Guadalajara inspecciona a un individuo como presunto creador de un delito relativo a la protección de la flora y la fauna, siendo hallado dentro del vehículo que conducía la cabeza de un ciervo, recién fallecido. Además, los agentes confiscaron armas, silenciadores, visores térmicos y munición de múltiples calibres

En publicación oficial, la Benemérita informó que el mes pasado de marzo la patrulla del Seprona de Brihuega realizó múltiples actuaciones similares con probables formas de proceder de caza ilegal, que por último llevaron a la investigación de un individuo como supuesto creador de un delito relativo a la protección de la flora y la fauna.

Los hechos tuvieron rincón en la madrugada del día pasado 20 de marzo en el momento en que el investigado fue detenido por una patrulla del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Guadalajara al efectuar maniobras para procurar eludir un control policial en una carretera próxima a la ciudad de Valdeavellano.

Una vez personada en el sitio la patrulla del Seprona de Brihuega, hallaron dentro del vehículo una cabeza degollada de ciervo, que aun estaba ardiente, armas y útiles de caza listos para la actividad cinegética.

Se comenzaron entonces distintas actuaciones policiales, entre ellas la petición de información con otras provincias y visionado de leyentes de matrícula, que al final llevaron a la investigación de un individuo y al decomiso de las armas y material usado.

Se comprenden como formas de proceder de furtivismo aquellas que mencionan a apresar fuera de temporada, no tener las licencias administrativas requeridas, la utilización de armas, medios o municiones ilegales, la caza de animales protegidos o las que se hacen en áreas limitadas o prohibidas.

Dichas formas de proceder están tipificadas en los productos 334 y 335 del Código Penal y tienen la posibilidad de llevar aparejadas penas de cárcel de seis meses a un par de años, retirada de la licencia de caza de 2 a cinco años, retirada de los privilegios de armas, el pago de los daños ocasionados y el decomiso de los trofeos, aparte de las infracciones contempladas en la legislación de caza de Castilla-La Mancha que contempla sanciones de hasta 60.000 euros.

Más información

Investigado en Guadalajara por apresar de manera furtiva un ciervo