• jueves 08 de diciembre del 2022

Juzgan a una pareja acusada de asesinato por contratar a un tercero que mató a una mujer que trabajaba para ellos

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Para todos los tres acusados la Fiscalía solicita 40 años por los delitos de asesinato y asesinato en tentativa y una indemnización conjunta de prácticamente 350.000 euros

TOLEDO, 15 Jun.

El próximo lunes 20 de junio un jurado habitual juzgará en Toledo a una pareja --L.C.M. y M.C.M.V-- acusada de asesinato por contratar a un tercero --R.R.A-- que terminó con la vida de una trabajadora de los dos --M.M.A-- Las Ventas de Retamosa (Toledo), a raíz ser expulsados del ayuntamiento por acuerdo de los patriarcas de la región gracias a las protestas de la víctima por desavenencias y amenazas del matrimonio.

El fiscal solicita una lástima de 40 años de prisión por los delitos de asesinato y asesinato en nivel de tentativa para R.R.A, en término de creador material de los hechos y asimismo para L.C.M. y M.C.M.V. en término de inductores y colaboradores precisos.

La fallecida, vivía con su hijos menores D.B.M. y S.B.M, los que dependían a nivel económico de ella. En exactamente el mismo hogar conviva con su pareja sentimental A.E.B y la víctima sostenía una relación día tras día con su madre M.A.F.

La indemnización total que tienen que abonar los tres acusados conjunta y solidariamente, a solicitud del Ministerio Público, sube a prácticamente 350.000 euros: cien.000 para entre las hijas de la víctima, 147.000 euros para el segundo hijo que presenció los hechos, 50.000 para su pareja y otros 50.000 para su madre.

Tal y como refleja el escrito de acusación del Ministerio Fiscal, recogido por Europa Press, los acusados L.C.M. (popular como 'El Vacas') y su mujer, M.C.M.V, al lado de las víctima M.M.A y su hijo D.B.M. y su familia, vivían en Las Ventas de Retamosa.

Todos ellos se conocían con ocasión de haber trabajado M.M.A. para ellos, primero cuidando al padre de L.C.M. y más tarde como usada de hogar para la familia C.M .Fue ahí en el momento en que han comenzado las desavenencias entre las dos partes, motivadas tanto por ciertas formas de proceder extramatrimoniales de M.C.M.V. presenciadas por M.M.A., como por el accionar amenazador de L.C.M. al no quererle descubrir lo previo M.M.A. y acusarla de haberse correspondiente de 30.000 euros que los acusados tenían ocultos en su hogar.

El matrimonio amenazaba con ocasionarle algún mal a M.M.A. y a su familia. De hecho, L.C.M. tenía una pistola que le exhibía al unísono que la conminaba, lo que ocasionó miedo a la víctima y también impedía que los denunciase.

Como consecuencia de las protestas de M.M.A., la pareja fue echada del pueblo --destierro que acordaron los patriarcas de la región por el accionar del matrimonio en la ciudad en app de los usos y prácticas mercheras-- y de lo que responsabilizaron a M.M.A. El día de la expulsión fue llamada M.M.A., la que asistió en compañía de su hija S.B.M., y en ese instante el matrimonio la conminó con matarla a ella y a sus hijos.

Los acusados , en compañía de sus 4 hijos, se marcharon a residir, por un tiempo, a Badalona (Barcelona), dándose la coyuntura de que M.C.M.V. tenía una hermana (M.P.M.V.) radicando en la ciudad de San Adría de Besos, ciudad donde pasó su niñez el acusado R.R.A. y a pocos 12 km de la ciudad de Moncada y Reixach, y con el que les fue simple entrar en contacto al desplazarse las dos partes por exactamente los mismos entornos de delincuencia.

Antes del día 4 de mayo de 2018 la pareja contrató los servicios de R.R.A., a fin de que en lugar de una proporción de dinero acabara con la vida de M.M.A. y de su hijo, a los que no conocía.

Los acusados R.R.A. y L.C.M. antes del día 4 de mayo de 2018, se desplazaron desde la ciudad de Barcelona hasta la ciudad madrileña de Torrejón de la Calzada. R.R.A. se dirigió a las Ventas de Retamosa, interceptó el vehículo de la víctima, que viajaba con su hijo menor D.B.M.

Una vez logró que esta detuviese la marcha, asiendo la pistola de calibre 7,65 milímetros, efectuó siete tiros por el cristal de la ventanilla del lado del conductor, sin oportunidad de reacción de defensa por la parte de exactamente la misma frente a un ataque inesperado y sorpresivo, lo que provocó su fallecimiento, admitiendo de la misma forma la oportunidad de que ciertos tiros alcanzase al menor D.B.M., logrando ocasionarle la desaparición.

El fiscal apunta además de esto que los acusados no sufrían ninguna nosología ni afección que les impidiese entender la llegada de sus actos. A R.R.A se le evalúa además de esto por un delito de tenencia ilegal de armas, otro de hurto de forma fuerte y otro de hurto.

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