La Lonja Nacional del Ovino en Ciudad Real reafirma su papel en el mercado ganadero
Este viernes, Ciudad Real acogerá la XXIII edición de la Lonja Nacional del Ovino, que reunirá a aproximadamente 300 profesionales del sector. La jornada, organizada por la Cámara de Comercio y Aelmo, se produce en un momento de alta tensión en el mercado ovino, afectado por enfermedades como la lengua azul y la volatilidad de los precios.
El sector ovino en Castilla-La Mancha representa una parte significativa del empleo rural y contribuye de forma determinante al PIB regional. La provincia de Ciudad Real cuenta con más de 500.000 cabezas de ganado ovino, lo que subraya la importancia de esta actividad en la economía local y nacional.
La reunión busca sentar las bases para la Mesa Nacional de Precios del Ovino, un mecanismo clave para establecer referencias fiables en las transacciones diarias. La transparencia en los precios permite a ganaderos y compradores evitar manipulaciones y mejorar la estabilidad del mercado, especialmente en un contexto de incertidumbre sanitaria y geopolítica.
Las recientes crisis sanitarias, como la viruela en 2021 y la lengua azul en 2022, han provocado paralizaciones y aumentos en los precios, evidenciando la vulnerabilidad del sector ante amenazas externas y la importancia de herramientas como la lonja para gestionar estas situaciones. La actual situación sanitaria y económica mantiene a la ganadería ovina en un escenario de retos constantes.
Desde un punto de vista político, la gestión de crisis sanitarias y la regulación del mercado ovino reflejan la necesidad de políticas públicas que apoyen a un sector estratégico en zonas rurales, frente a los efectos de la crisis sanitaria y la incertidumbre internacional. La actividad ganadera, además de su impacto económico, es un elemento clave en la sostenibilidad rural y en la conservación del patrimonio agropecuario.
Mirando hacia el futuro, la continuidad de estas jornadas y el fortalecimiento de mecanismos de precios transparentes serán esenciales para afrontar los desafíos del sector. La coordinación entre agentes públicos y privados puede marcar la diferencia para mantener la estabilidad y la competitividad del ovino en Castilla-La Mancha y en toda España.