Crónica Castilla-La Mancha.

Crónica Castilla-La Mancha.

Marchamalo cumple 25 años como municipio independiente, destacando por su belleza y excelentes servicios.

Marchamalo cumple 25 años como municipio independiente, destacando por su belleza y excelentes servicios.

Guadalajara, 2 de enero

La localidad guadalajareña de Marchamalo celebra el año 2024 conmemorando su cuarto de siglo como localidad independiente. El alcalde, Rafa Esteban, destaca en un vídeo conmemorativo los 25 años de "construir futuro creando una nueva sociedad y dotándola de los mejores servicios". Marchamalo se ha convertido en el pueblo referente en servicios de toda Castilla-La Mancha, gracias a la creación de empresas, puestos de trabajo, tradiciones, cultura y calidad de vida.

En el vídeo, el alcalde afirma: "Hemos crecido juntos y queremos seguir mejorando Marchamalo. Nuestro pueblo es el más bonito y con mejores servicios para vivir en todo el mundo. Felicidades por estos 25 años".

Juan Enrique Ablanque, cronista oficial de la localidad, recuerda el proceso para lograr la independencia en su testimonio. Destaca cómo la Nochevieja de 1998 es una fecha inolvidable para cualquier habitante de Marchamalo.

Ablanque relata: "Aquel 31 de diciembre, el alcalde de Guadalajara, José María Bris, y el alcalde pedáneo de Marchamalo, Juan Armando Monge, se fundieron en un abrazo tras firmar el convenio que regiría el proceso de desanexión de Marchamalo de la capital de la provincia".

De esta manera, Marchamalo volvía a ser un municipio independiente después de 26 años unido a Guadalajara. La celebración de esta independencia se prolongó hasta altas horas de la madrugada del 1 de enero de 1999, el primer día de Marchamalo como municipio autónomo desde 1973.

El proceso de anexión y desanexión de Marchamalo en las tres décadas anteriores fue polémico. Durante la dictadura franquista, el pueblo se vio envuelto en un proceso de agrupamiento de municipios. Esto puso fin a 350 años de autogobierno en Marchamalo.

Con la llegada de la democracia, el PSOE se hizo con el Ayuntamiento de Guadalajara y un militante socialista, Fernando Olalla, se convirtió en alcalde pedáneo de Marchamalo. Olalla se convirtió en un referente para los marchamaleros debido a su compromiso con el pueblo y su papel crucial en el proceso de desanexión. Desafortunadamente, falleció en medio de una lucha por la Alcaldía de Guadalajara.

En ese momento, la dependencia de Marchamalo respecto a Guadalajara era evidente a través de servicios como la depuradora, la policía municipal, la recogida de basuras y el transporte público. Estos lazos se habían vuelto casi tan fuertes como los de hermanos gemelos.

En 1996, la Junta Vecinal, compuesta por representantes del PSOE y del PP decidió por unanimidad iniciar el proceso de desanexión. Esto se confirmó con una consulta popular celebrada un mes después.

En el referéndum, la participación superó ligeramente el 55%, lo que evidenció la incertidumbre de algunos habitantes de Marchamalo sobre el proceso. Temían la posible pérdida o reducción de servicios públicos. Sin embargo, el resultado final reflejó la amplia victoria del "sí", con 1.776 votos que representaron el 82,5% del escrutinio.

A partir de ahí, comenzó el proceso de negociación del convenio de segregación con Guadalajara. Gracias a la buena disposición de ambos municipios y a la paciencia y experiencia de Juan Armando Monge, Marchamalo logró conservar la mayoría de los servicios que había recibido en el pasado, pagando por ellos, por supuesto.