Mil policías y 3.000 guardias civiles garantizarán la seguridad en Castilla-La Mancha.
TOLEDO, 30 de marzo.
Autoridades locales han hecho un llamado a la seguridad pública durante las inminentes celebraciones de Semana Santa en Castilla-La Mancha, donde más de mil agentes de la Policía Nacional, acompañados por tres mil patrullas de la Guardia Civil, se encargarán de proteger a los ciudadanos y los visitantes.
José Pablo Sabrido, quien representa al Gobierno español en la región, se reunió con representantes de ambos cuerpos de seguridad para afinar los detalles de un amplio dispositivo que se activará durante este periodo festivo, conocido por atraer a grandes multitudes en las calles y carreteras locales.
El plan de la Policía Nacional contempla el despliegue de más de mil efectivos en ciudades de gran importancia, como Toledo, Talavera de la Reina y Albacete, entre otras localidades que conviven con numerosas actividades procesionales durante la Semana Santa, según se destaca en un comunicado oficial de la Delegación del Gobierno.
Diferentes unidades especializadas tomarán parte en esta operación, incluyendo la Unidad de Prevención y Reacción (UPR), así como grupos diseñados para la atención al ciudadano y la respuesta operativa, además de brigadas de información y Policía Judicial. Todos estarán enfocados en combatir delitos y garantizar una experiencia segura para todos.
Entre las acciones que se llevarán a cabo destacan medidas anti-terroristas en puntos donde se prevé la mayor concentración de personas, el monitoreo de aglomeraciones, la prevención de delitos como robos y hurtos, el establecimiento de patrullas móviles y controles de accesos en coordinación con las autoridades locales, lo que asegurará un ambiente controlado y seguro durante las festividades.
Se subraya la relevancia de la autoprotección y la cooperación de la ciudadanía, instando a los asistentes a estar atentos a sus pertenencias y a evitar distracciones en lugares concurridos, mientras siguen las indicaciones de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en todo momento.
La Guardia Civil, por su parte, también realizará una labor crucial con más de tres mil patrullas en la región. Dispositivos especiales se activarán en localidades como Tobarra, para el Jueves y Viernes Santos, y en Campo de Criptana en el contexto de la romería de la Virgen el 6 de abril, además de reforzar la vigilancia en áreas rurales y carreteras interurbanas.
Particular énfasis se dará en la operación de tráfico, considerando que durante la Semana Santa pasada se registraron 27 muertes en 26 accidentes, en gran parte atribuibles a distracciones y condiciones imprudentes al volante, como el uso del móvil, el sobrepaso de límites de velocidad y el consumo de alcohol.
A raíz de esto, se hace un llamado a la responsabilidad de los conductores, recomendando planificar desplazamientos con tiempo, respetar los límites de velocidad, usar cinturón de seguridad y mantenerse alejados del alcohol y drogas, así como evitar distracciones al volante.
En definitiva, el trabajo conjunto entre la Policía Nacional y la Guardia Civil tiene como meta preservar la seguridad y el buen desarrollo de los eventos programados, haciendo hincapié en la responsabilidad personal, un factor decisivo en la prevención de cualquier incidente durante esta Semana Santa.