Núñez denuncia la falta de respaldo de García-Page en la gestión del agua en Castilla-La Mancha
El líder del Partido Popular en Castilla-La Mancha, Paco Núñez, ha criticado duramente la postura del presidente regional, Emiliano García-Page, por su supuesta falta de defensa del agua en la comunidad. Núñez afirmó que en los últimos diez años, los agricultores de la región disponen de menos recursos hídricos, en contraste con las declaraciones de otros presidentes autonómicos que defienden sus intereses con firmeza, como los de Valencia y Murcia.
Este enfrentamiento se produce en un contexto político donde el PSOE, partido en el gobierno regional, ha mostrado reticencias a respaldar las reclamaciones de otras comunidades respecto a la gestión del agua del río Tajo y otros cauces. La discusión ha sido alimentada por las declaraciones del presidente de la Generalitat valenciana y del Gobierno de Murcia, que exigen mayor control sobre los recursos hídricos, mientras que García-Page ha sido criticado por no tomar una postura clara ni promover acciones concretas, como auditorías hídricas o regularización de pozos.
El trasfondo político refleja las tensiones en torno a la distribución y uso del agua en España, especialmente en un contexto de recursos limitados y conflictos entre comunidades. La oposición del PP acusa a García-Page de priorizar intereses políticos y electorales sobre la gestión eficiente y equitativa del agua, un recurso estratégico para la agricultura y la economía regional.
Asimismo, Núñez ha denunciado incumplimientos del Pacto Regional por el Agua y la falta de avances en planes de regadíos, además de criticar los acuerdos firmados con el Gobierno central que, en su opinión, favorecen el uso del agua para intereses ajenos a Castilla-La Mancha. La polémica evidencia la fragmentación política y las dificultades para abordar una política hídrica consensuada en el país.
En un contexto más amplio, la gestión del agua en España se ha convertido en un tema de máxima prioridad, especialmente en regiones con importantes actividades agrícolas. La demanda de mayor regulación, transparencia y cooperación entre comunidades autónomas refleja la complejidad de un país donde los recursos hídricos son cada vez más escasos y disputados, en un escenario que requiere soluciones estructurales y coordinación efectiva.