Núñez exige prioridad para el agua de Castilla-La Mancha en la política hídrica
El presidente del Partido Popular de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, ha reiterado la necesidad de que el uso del agua en la región priorice a los agricultores y ganaderos locales. Afirma que el agua de Castilla-La Mancha debe regar primero a sus propios productores, en línea con el principio del Pacto Regional por el Agua promovido hace cinco años.
Este pronunciamiento responde a la situación de insuficiencia hídrica que enfrentan los sectores primarios en la región, agravada por la falta de regulación de pozos prioritarios y la finalización inminente de la Directiva Marco del Agua en 2027. La región, con más de 7.000 pozos, corre riesgo de perder el acceso a cerca del 70 % de estos recursos si no se extiende su vigencia.
El contexto político actual revela un enfrentamiento entre el Gobierno autonómico, liderado por el PSOE, y las demandas de los sectores agrícolas, que consideran que las políticas hídricas no priorizan sus necesidades ni cumplen con los compromisos regulatorios. La reclamación de Núñez de ampliar la vigencia de los permisos busca además garantizar seguridad jurídica en un escenario de incertidumbre.
La postura del dirigente popular también refleja una crítica a la gestión de los gobiernos socialistas en Castilla-La Mancha y en España, acusándolos de incumplir con la planificación y de no adoptar decisiones que favorezcan a los productores regionales. La propuesta de un Pacto Nacional por el Agua apunta a una mayor coordinación y planificación a nivel estatal.
En el ámbito de las políticas sectoriales, Núñez plantea además incentivos fiscales para promover la incorporación de jóvenes agricultores, la simplificación administrativa y el impulso de la transformación del sector agroalimentario. Estas medidas buscan fortalecer la economía rural y garantizar el relevo generacional en el campo.
Mirando hacia el futuro, la apuesta del PP por el desarrollo agroindustrial y la fabricación de maquinaria agrícola en Castilla-La Mancha apunta a convertir la región en un referente europeo en innovación agrícola. La continuidad de estas políticas será clave para afrontar los desafíos hídricos y económicos en un contexto de cambio climático y restricciones regulatorias.