El obispo de Ciudad Real, Abilio Martínez Varea, ha expresado su firme creencia en que un número creciente de jóvenes se siente atraído hacia la Iglesia. Según su perspectiva, este movimiento se evidencia en el incremento de jóvenes que reciben el sacramento de la confirmación, así como en una mayor sensibilidad hacia la religión entre aquellos que tienen entre 15 y 30 años.
Durante un desayuno informativo con diversos medios, el obispo presentó un balance positivo de su gestión tras tres meses al frente de la Diócesis de Ciudad Real, a la que describió como un organismo eclesiástico lleno de vida y vitalidad.
Martínez Varea señaló que los datos disponibles reflejan una tendencia positiva en la religiosidad local. Hizo énfasis en que Ciudad Real continúa siendo la provincia con la mayor cantidad de contribuyentes que marcan la casilla de la Iglesia en sus declaraciones fiscales, un hecho que consideró de gran relevancia.
El obispo también destacó que el número de jóvenes que acceden al sacramento de la confirmación se mantiene elevado, manifestando su esperanza de que esta tendencia no solo se mantenga, sino que crezca en los años venideros.
Además, mencionó investigaciones recientes que indican un ligero aumento en el interés religioso entre los jóvenes. Este fenómeno se traduce, entre otras cosas, en una mayor participación en retiros espirituales, algo que se deberá vigilar para determinar si conduce a un compromiso más sólido.
Martínez Varea atribuyó este alentador desarrollo a la existencia de una pastoral activa, con una estructura bien organizada y presente en todos los arciprestazgos de la diócesis.
En este contexto, resaltó la importancia de contar con 19 seminaristas mayores en el Seminario Diocesano de Ciudad Real, cifra que calificó de vital para asegurar la continuidad del ministerio sacerdotal a medida que se jubilan los actuales clérigos.
Con respecto al ámbito político, el obispo se pronunció tras las declaraciones del presidente de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello, quien habló sobre la posibilidad de una moción de censura. Martínez Varea defendió la neutralidad política de la Iglesia, sugiriendo que este tipo de afirmaciones deben ser contextualizadas dentro del marco constitucional.
El obispo aclaró que las palabras de Argüello deben interpretarse como opciones que reconoce la Constitución, no como una alineación con un partido político.
En este sentido, indicó que la Iglesia se mantiene al margen de la política partidista, aunque no se separa de la necesidad de pronunciarse sobre temas de interés público que impactan a la sociedad.
Reiteró que la Iglesia considera válida su intervención en el debate social, siempre desde una visión amplia que contempla la política como un instrumento para el bien común y el tratamiento de problemáticas que afectan a la población.
Al ser cuestionado sobre la situación política del país, Martínez Varea subrayó la relevancia del mensaje papal en el contexto social, no solo en España, sino globalmente.
En este marco, resaltó que el Papa enfatiza la "necesidad del diálogo y del acuerdo" como pilares fundamentales para resolver conflictos y enfrentar desafíos colectivos.
Finalmente, el obispo reiteró que, para la Iglesia, es crucial abordar los asuntos públicos desde el entendimiento y el consenso, más que desde la confrontación política. Explicó que aunque la Iglesia establece principios, su objetivo es contribuir a la creación de una sociedad cohesionada a través de una cultura de diálogo y acuerdo, esenciales para una convivencia democrática armoniosa.
Categoría:
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.