Page considera poco realista un pacto de Estado sobre clima ante el contexto político actual
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha declarado que la posibilidad de alcanzar un pacto de Estado en materia climática resulta poco factible con el clima político actual en España. La dificultad radica en las diferencias ideológicas y la falta de consenso entre los principales actores políticos, que dificultan la adopción de medidas coordinadas a nivel nacional.
Esta posición se enmarca en un escenario donde los debates políticos suelen centrarse en intereses partidistas, dejando en segundo plano las cuestiones de sostenibilidad y cambio climático. Mientras tanto, el cambio climático continúa manifestándose con fenómenos meteorológicos extremos y mayores riesgos para los espacios naturales y las comunidades rurales de la región.
Desde el ámbito autonómico, Castilla-La Mancha ha avanzado en políticas de sostenibilidad, pero la falta de un acuerdo de Estado podría limitar su impacto a largo plazo. La fragmentación política impide la adopción de estrategias integradas y de alcance nacional, necesarias para afrontar desafíos ambientales globales.
García-Page ha destacado también los esfuerzos locales por mejorar la gestión de incendios forestales, señalando que la superficie afectada en la región ha aumentado un 14% en los últimos años, pese a los mayores recursos disponibles. La estrategia en incendios prioriza la protección de vidas humanas y núcleos de población, a veces sacrificando áreas forestales para evitar tragedias humanas.
En el contexto político actual, la comunidad científica insiste en la urgencia de acciones coordinadas y en la necesidad de que las administraciones públicas asuman su responsabilidad en la lucha contra el cambio climático, más allá de las disputas partidistas. La inacción o las posturas negacionistas representan un obstáculo importante para avanzar en políticas efectivas.
De cara al futuro, la comunidad internacional y las instituciones nacionales continúan promoviendo pactos y compromisos que puedan consolidarse en un marco político estable. La región de Castilla-La Mancha, con su apuesta por la sostenibilidad, aspira a seguir participando en estas iniciativas, pese a los obstáculos políticos actuales.