Crónica Castilla-La Mancha.

Crónica Castilla-La Mancha.

Page se suma a la lista de presidentes autonómicos que planean un aumento salarial en 2026, al igual que los empleados públicos.

Page se suma a la lista de presidentes autonómicos que planean un aumento salarial en 2026, al igual que los empleados públicos.

En un contexto marcado por la responsabilidad fiscal y las expectativas de recuperación económica, varios presidentes autonómicos han anunciado planes para incrementar sus salarios en el año 2026, en línea con el aumento establecido para los funcionarios públicos. Esta decisión ha sido publicada en los Presupuestos de las respectivas comunidades, aunque aún se desconoce si otros líderes territoriales seguirán este camino, ya que hay gobiernos que están finalizando sus proyecciones financieras.

Los presidentes de Asturias, Cantabria, País Vasco, Navarra, La Rioja, Castilla y León, y Castilla-La Mancha son los que, hasta el momento, tienen claro este aumento. Estas figuras políticas han decidido alinearse con el incremento del 2,5% que se aplicará a los empleados públicos en el presente año, así como un ajuste adicional de hasta el 2% en 2026, tras la aprobación por parte del Gobierno central de un decreto ley sobre salarios.

A pesar de que el Ejecutivo de Pedro Sánchez aún no ha hecho público su proyecto de Presupuestos para el próximo año, se conoce que su salario actual es de aproximadamente 90.010 euros anuales, lo que se traduce en algo más de 7.500 euros mensuales. Mientras tanto, otros presidentes como Adrián Barbón (PSOE) de Asturias y María José Sáenz de Buruaga (PP) de Cantabria también se preparan para el aumento que contempla el Estado, siguiendo la misma línea de acción.

El presidente de Asturias, por ejemplo, verá su salario subir a lo que se establezca en el acuerdo de incremento salarial, pasando de 72.979 euros anuales hacia una cifra superior. En Cantabria, Sáenz de Buruaga, quien recibió 71.835 euros en 2025, también espera beneficiarse de esta disposición estatal.

La situación es similar en el País Vasco, donde Imanol Pradales, aunque no ha hecho pública su cifra exacta de sueldo, verá su retribución ajustada en consonancia con el incremento general para los empleados públicos. En Navarra, la situación de María Chivite es análoga; su salario anual de 83.381 euros en catorce pagas también podrá verse elevado, según lo que establezcan las normativas aplicables.

Asimismo, el presidente de La Rioja, Gonzalo Capellán, quien ha percibido este año unos 82.756 euros, está en la misma posición, mientras que Emiliano García-Page, de Castilla-La Mancha, con una retribución de 91.717 euros, también espera que su salario se ajuste al alza.

En contraste, algunas comunidades como Madrid, Canarias y Galicia han decidido mantener los salarios de sus presidentes congelados para el próximo año. De hecho, la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, ha visto su salario estancado durante catorce años, aunque sigue siendo la que más cobra entre sus homólogos, con cerca de 103.090 euros al año.

Fernando Clavijo de Canarias y Alfonso Rueda de Galicia también han optado por no aumentar sus retribuciones, con salarios fijados en 76.823 euros y 85.743 euros anuales, respectivamente. Este panorama salarial es variable, ya que aún quedan gobiernos regionales por esclarecer sus presupuestos y políticas de retribuciones, lo que genera incertidumbre sobre el futuro financiero de las administraciones autonómicas.

En el contexto general, los salarios de otros presidentes autonómicos se encuentran en un rango significativo, destacando al líder catalán Salvador Illa, quien, a la espera del anuncio de su presupuesto para 2026, recibe anualmente 136.177,5 euros, siendo el más alto de todos en esta clasificación. Todo ello nos lleva a reflexionar sobre las decisiones de gasto público en tiempos de adversidad económica y la percepción ciudadana sobre la clase dirigente.