Regantes del Alto Guadiana alertan sobre una grave crisis por la nueva gestión del agua.
CIUDAD REAL, 27 de marzo.
Los agricultores de la región del Alto Guadiana han lanzado un aviso sobre una situación alarmante e insostenible debido a las inminentes modificaciones en la gestión del agua que está considerando el Ministerio de Transición Ecológica junto con la Confederación Hidrográfica del Guadiana. En respuesta, han solicitado la creación urgente de una Mesa Regional del Regadío para abordar estos cambios de manera colaborativa y efectiva.
En una reciente conferencia de prensa, Ángel Bellón, presidente de la Federación de Regantes del Alto Guadiana (Fergualt), destacó que el nuevo ciclo de planificación hidrológica de 2028 a 2033 podría provocar restricciones en las dotaciones de agua y la revisión o eliminación de derechos de uso. Esta situación, advirtió, pone en serio peligro la estabilidad económica y social de la región.
Ante este panorama, los regantes subrayan la necesidad de establecer un órgano específico para gestionar el regadío en el Alto Guadiana. Este organismo debería incluir representantes de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, las consejerías de Desarrollo Sostenible y Agricultura, el Ministerio correspondiente, la Confederación Hidrográfica, así como grupos de usuarios, asociaciones agrarias, cooperativas y los municipios involucrados.
“Miles de familias dependen del agua para vivir y necesitamos respuestas urgentes”, declaró Bellón en su intervención.
El presidente de Fergualt expresó su preocupación por las medidas propuestas que, en su opinión, llevarían a una disminución gradual de los derechos y las dotaciones de agua, potencialmente arruinando entre el 70% y el 80% de la población ligada al sector agrícola, lo que afectaría no solo a la agricultura, sino también a la industria y al suministro de agua.
Bellón enfatizó la importancia de que la sostenibilidad del agua no comprometa la continuidad de la actividad agrícola y el empleo en áreas rurales.
La federación considera que la creación de esta Mesa Regional del Regadío es vital para prevenir decisiones tomadas de forma unilateral y para desarrollar un modelo de gestión que cuente con el consenso de todas las partes implicadas.
El propósito es que este foro tenga la autoridad necesaria para tomar decisiones concretas sobre el manejo del recurso hídrico en el próximo ciclo, permitiendo la participación activa de quienes se verán afectados por estas decisiones.
Entre los temas que se espera abordar en esta mesa se encuentran la gestión de la recarga de acuíferos, el uso de aguas recicladas, la recuperación de bancos de agua y la construcción de infraestructuras que optimicen el aprovechamiento de los recursos hídricos.
Asimismo, Bellón ha enfatizado la necesidad de explorar la posibilidad de introducir fuentes de agua externas al Alto Guadiana a través de conexiones de bajo coste, tanto dentro de la cuenca como con cuencas vecinas. Denunció que durante episodios recientes, se han perdido volúmenes significativos de agua de embalses sin que se aprovechasen adecuadamente.
Otro aspecto que, según Fergualt, hace urgente la convocatoria de esta mesa es el estado de colapso administrativo en la Confederación Hidrográfica del Guadiana. Bellón señaló que existen aproximadamente 4.800 expedientes pendientes de resolver, lo que provoca una falta de seguridad jurídica para los regantes.
La organización ha exigido que se tomen medidas inmediatas para desbloquear estos trámites y ha subrayado la necesidad de mejorar el control sobre las extracciones ilegales, asegurando que aquellos que cumplen con la normativa no sean perjudicados por el incumplimiento de otros.