• jueves 06 de octubre del 2022

Regular la temperatura y apagar luces y escaparates, las primeras medidas que entran en vigor este miércoles

img

MADRID, diez Ago.

Limitar a 27 grados la utilización del aire acondicionado en verano y a 19 grados la calefacción en invierno en inmuebles públicos, espacios comerciales y enormes guardes, infraestructuras de transporte (aeropuertos y estaciones de ferrocarril y autobús), espacios culturales y hoteles, tal como apagar las luces de escaparates y inmuebles públicos que estén desocupados desde las 22.00 horas van a ser las primeras medidas que van a entrar en vigor este miércoles.

Así figura en el primer bulto de medidas de ahorro y eficacia energética aprobado por el Gobierno para achicar de manera rápida el consumo de energía con la meta de realizar los compromisos de europa derivados del enfrentamiento en Ucrania. En la situacion de todas y cada una estas ideas van a tener una vigencia hasta el 1 de noviembre de 2023.

Centros sanitarios y hospitalarios, de capacitación (institutos, universidades o guarderías), peluquerías, lavanderías, gimnasios y los medios de transporte en sí (trenes, aeroplanos, aeropuertos, navíos...) van a quedar excluidos de la obligatoriedad de limitar la temperatura, para no bajar de los 27 grados en verano ni sobrepasar los 19 grados en invierno.

También quedan exentos esos centros donde sean primordiales exenciones por las especificidades del ámbito, tal como en la situacion de hoteles, las habitaciones, que son de regulación privada. En el resto del hotel (por servirnos de un ejemplo sitios de comidas, cafetería, espacios recurrentes) sí se aplicaría.

De esta forma, los límites de temperatura establecidos se aplicarán al interior de los establecimientos habitables que estén acondicionados, ubicados en las construcciones y locales premeditados a empleo administrativo (introduciendo plantas o zonas de áreas de trabajo, vestíbulos en general y zonas de empleo público), comercial (tiendas, mercados, enormes guardes, centros comerciales y afines) y cultural (teatros, cines, auditorios, centros de congresos, salas de exposiciones y afines), tal como en establecimientos de espectáculos públicos y actividades de ocio, restauración (bares, sitios de comidas y cafeterías) y transporte de personas (estaciones y aeropuertos).

No obstante, la ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, ha precisado el pasado viernes que bares y sitios de comidas tienen la posibilidad de limitar la utilización del aire acondicionado al "ambiente de los 25 grados", sabiendo las sugerencias de la legislación laboral, en frente de los 27 grados que contempla el real decreto de medidas de ahorro y eficacia energética aprobado por el Gobierno.

En este sentido, aclaró que los 27 grados se aplicarán "con elasticidad" y puso como un ejemplo que discos, cocinas y gimnasios precisan una temperatura diferente a otros espacios como una librería.

"No se puede soliciar a trabajadores que están en condiciones de ejercicio esencial que no tengan las condiciones que el derecho laboral garantiza respecto a los máximos y mínimos de temperatura", aseguró Ribera en afirmaciones a Onda Cero agarradas por Europa Press.

Por ello, los shoppings y establecimientos van a deber justificar cuándo no aplican el límite de temperatura en el termostato, una elasticidad incorporada en el decreto ley para resguardar los derechos de la salud laboral de sus trabajadores.

En lo relacionado al apagado de iluminado de escaparates, el horario de apagado desde las 22.00 horas se va a aplicar de forma exclusiva al iluminado de escaparates y de inmuebles públicos que a esa hora estén desocupados. Así, no se va a aplicar al iluminado ornamental de monumentos (a menos que sean inmuebles públicos que a esa hora estén desocupados).

En lo que tiene relación a la instalación de cartelería, señales y pantallas, las construcciones a los que aplica la restricción de temperatura van a deber reportar, a través de avisos informativos o la utilización de pantallas, las medidas de app que contribuyen al ahorro energético que se relacionan con los valores límites de las temperaturas del aire, tal como información sobre temperatura y humedad (tienen que tener termómetros perceptibles a los clientes del edificio), apertura de puertas o regímenes de revisión y cuidado.

También tienen la posibilidad de reportar de otras medidas que estén adoptando de manera voluntaria y los avisos van a deber ser perceptibles desde la entrada o ingreso de las edificaciones. La fecha de comienzo de la medida es por mes desde la publicación de la normativa en el BOE, esto es, el próximo 2 de septiembre y va a estar vigente, de entrada, hasta el 1 de noviembre 2023.

Respecto a la obligación de tener un sistema de cierre de puertas conveniente, se va a aplicar en inmuebles y locales con ingreso desde la calle, premeditados a exactamente los mismos usos que a los que se aplicaría el límite de temperatura.

En esta medida, no se piensan exclusiones, a menos que la legislación de seguridad que coloque al edificio o local no permita cumplir esta obligación. La fecha para amoldarse es antes del 30 de septiembre y no posee fecha fin para su cumplimiento.

Los espacios comerciales, inmuebles públicos, espacios culturales y hoteles que infrinjan el plan de ahorro y eficacia energética aprobado por el Gobierno afrontarán multas de hasta 60.000 euros por infracciones leves, de hasta seis millones de euros por las graves y de hasta cien millones de euros por las muy graves.

Fuentes del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo han explicado a Europa Press que las sanciones que se aplicarán van a ser las agarradas en el Reglamento de Instalaciones Térmicas de los Edificios (RITE), prestas a su vez los productos 30 a 38 de la Ley 21/1992, de 16 de julio, de Industria, sobre infracciones administrativas.

Ribera ha subrayado este martes que "no tiene que ver con una app instantánea" y que la colaboración de las comunidades autónomas es "capital". "No pienso que haya una intención de insumisión extendida", ha asegurado Ribera en afirmaciones a la Cadena Ser, agarradas por Europa Press.

"No se quiere sancionar, se quiere encauzar, en consecuencia debemos ofrecernos un margen, claro que hemos de estar todos observadores y remarcar la iniciativa de que las reglas están para cumplirlas. No pienso que absolutamente nadie vaya a imponer multas de manera rápida, sino más bien del revés, deberá haber un trámite previo y sobre esa base, de manera proporcionada, ir adoptando medidas", explicó.

No obstante, ha advertido de que "si pasa el tiempo y aquí no pasa nada", habría que meditar "por supuesto" cuáles son los elementos y "probablemente lo que corresponde es un enfrentamiento negativo de competencias" si se comprueba que la administración autonómica quiere no utilizar la regla.

"Pienso que cualquier gobierno responsable sabe que las reglas están para aplicarlas y se evitará la insumisión", ha subrayado.

En el en el caso de que, una vez pasado el tiempo, no haya ninguna sanción por la parte de las comunidades autónomas, Ribera explicó que lo que prevé la Ley orgánica del Tribunal Constitucional en relación a los enfrentamientos negativos de rivalidad es que en esos teóricos en los que la administración competente no ejercite las competencias puede ser apercibida por la otra administración.

"Si pese al apercibimiento se prosigue sin ejercer la rivalidad se va a poder proponer un enfrentamiento frente al Tribunal Constitucional, hay otras elecciones frente a los tribunales de lo Contencioso, pero comprendo que es algo que van a deber apreciar los servicios jurídicos", ha señalado la ministra para la Transición Ecológica, quien ha añadido que "no tiene que ver con una app instantánea" y que la colaboración de las comunidades autónomas es "capital".

Más información

Regular la temperatura y apagar luces y escaparates, las primeras medidas que entran en vigor este miércoles