Crónica Castilla-La Mancha.

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Testigo afirma que los dos acusados en la pelea de Miguel Esteban tenían amenazas previas

Testigo afirma que los dos acusados en la pelea de Miguel Esteban tenían amenazas previas

TOLEDO, 11 Jun.

F.C.V., un hombre que está siendo juzgado por aparecer en el bar de su ex pareja --D.J.J.-- en octubre de 2020 en el pueblo toledano de Miguel Esteban con dos amigos con la intención de atacar al actual novio de ella --C.C.C.--, mantenía una disputa con él, hostilidad que se habían expresado a través de redes sociales.

Así lo ha contado D.J.J., quien este martes ha declarado como testigo en la segunda sesión del juicio que se está llevando a cabo en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Toledo, donde se juzga a F.C.V. por un intento de homicidio, y a C.C.C. por un delito de homicidio y otro de intento de homicidio, por haber causado la muerte a uno de los hombres --L.F.V-- que ese día entraron en el bar de Miguel Esteban con la intención de matarlo.

D.J.J., que ha relatado mantener una relación de "normalidad" con los acusados --C.C.C. y F.C.V.--, ha mencionado que aunque no se conocían en persona, habían intercambiado amenazas a través de redes sociales, específicamente por Facebook. "Vi algo. F.C.V. mandó un vídeo a C.C.C. y este se enfureció".

"Tenían un conflicto entre ellos. Se amenazaban mutuamente y C.C.C. estaba cansado de las amenazas. Dijo que algún día le haría algo, pero no me especificó qué", afirmó la mujer.

Después de notar que sus hijas se llevaban bien con C.C.C., quien en ese tiempo era su pareja, contó que durante los seis meses que estuvieron juntos, el padre de sus hijas no se involucró en su relación, pero el día de los hechos --el 30 de octubre de 2020--, cuando llegó a su casa para recoger a las niñas, "iba muy ebrio".

"Se le cruzaron los cables", mencionó D.J.J., quien confirmó que ese mismo día, cuando su ex pareja se llevó a las niñas a Talavera de la Reina, la llamó cuatro veces de forma amenazante e intimidatoria, diciéndole que reclutaría a personas y regresaría a Miguel Esteban, donde ella tiene el bar donde ocurrieron los hechos, para "ir tras ellos", refiriéndose a ella y a su novio --C.C.C.--.

Dicho esto, recordó que un amigo de F.C.V. la alertó de que este, luego de dejar a sus hijas en Talavera, estaba de vuelta a Miguel Esteban. "Por eso llamé a la Guardia Civil, porque estaba muy ebrio desde temprano y algo malo iba a pasar. Tenía miedo. Nunca me ha hecho algo, pero a mi pareja sí le podía hacer daño", admitió.

Después de que los agentes de la Guardia Civil le dijeran que no podían intervenir en ese momento, y que si tenían problemas volvieran a llamar, explicó que cuando el padre de sus hijas entró al bar preguntó por C.C.C. y ella le dijo que no estaba. "Pero cuando salió del baño, se lanzó sobre él".

"Intercedí entre los dos para intentar separarlos y C.C.C. me hirió con un cuchillo grande. Pero no me di cuenta hasta que empecé a sangrar y mi hermano me sacó de la pelea y me llevó a la cocina mientras peleaban. Cuando me di cuenta, mi hermano me informó que L.F.V. había fallecido y que el padre de mis hijas estaba herido gravemente".

A pesar de desconocer que C.C.C. portaba un arma, señaló que de haberlo sabido, no se habría intercedido. Según afirmó, su novio había comprado el arma, ya que le gustan las navajas.

Aunque no pudo recordar con precisión el tamaño del arma y no la identificó como catana, comentó que C.C.C. la guardaba en la habitación y "la sacó ese día".

D.J.J. no recordó si a C.C.C. le gustaba pescar, a diferencia de lo que este mencionó en la sesión del lunes, para justificar la presencia del arma homicida en el coche en el día de los sucesos, argumentando que había estado pescando.

Antes de su testimonio, P.J.R., hermano de D.J.J., quien fue absuelto por conexiones familiares de un delito de encubrimiento en la primera sesión del lunes, declaró. Según la Fiscalía, después de presenciar los hechos y con el objetivo de ayudar a C.C.C. a evitar su implicación, P.J.R. "tomó el arma tipo catana o similar utilizada por el acusado, ocultándola sin que finalmente se recuperara".

Este testigo relató que en la mañana del 30 de octubre de 2020, su hermana le envió un mensaje contándole problemas con F.C.V., quien le dijo que "quería acostarse con ella" y habían discutido porque él quería llevarse a las dos hijas de la pareja.

"Le dijo que iba a prender fuego a su casa con ella dentro", afirmó el hermano de D.J.J., quien añadió que el abogado del padre de sus sobrinas les advirtió de que este se dirigía de nuevo a Miguel Esteban, donde él y C.C.C. estaban preparando la cena en el bar de su hermana.

Al recordar que F.C.V. ingresó al bar con dos hombres más y comenzó a gritarle a su hermana que si tenía el local era gracias a él, P.J.R., excuñado de uno de los acusados, mencionó que no estaba seguro si este estaba ebrio. "No entró tambaleándose, aunque nos dijeron que estuvo bebiendo toda la mañana".

Relató que cuando C.C.C. salió del baño, F.C.V., acompañado por los otros hombres, se acercó y lo atacó. "C.C.C. solo se defendía, no tenía intenciones de atacar, solo de defenderse", describió P.J.R., quien no pudo precisar las dimensiones del cuchillo con el que C.C.C. se defendió.

"Pensé que era un palo. Todo sucedió muy rápido. Estaban de espaldas a mí y no veía claramente, hasta que L.F.V. se sujetó el cuello y comenzó a sangrar", comentó el hermano de D.J.J., concluyendo que nunca vio la catana en el bar.