Tras casi seis décadas de operaciones, la emblemática fábrica avícola de SADA en Lominchar (Toledo) echa el cierre.

Tras casi seis décadas de operaciones, la emblemática fábrica avícola de SADA en Lominchar (Toledo) echa el cierre.

La histórica planta avícola del grupo SADA de Lominchar (Toledo) cerrará sus puertas el próximo miércoles, 31 de enero, poniendo fin a casi 60 años de actividad en la localidad. Esta planta solía emplear a más de 600 personas, pero la negativa de la empresa propietaria del terreno donde se ubican las instalaciones a renovar el arrendamiento ha obligado a su desalojo. SADA presentó un Expediente de Regulación de Empleo para el despido de toda la plantilla, ofreciéndoles previamente la posibilidad de ser trasladados a otras plantas del Grupo SADA o del grupo cárnico Valls Company, su socio mayoritario.

Un total de doce personas, pertenecientes al equipo comercial, se integrarán en la delegación para la Zona Centro de SADA en Numancia de la Sagra. El resto de los empleados han optado por negociar su salida de la empresa a través de sus representantes legales.

La dirección del Grupo SADA y CCOO-Industria de Toledo han llegado a un acuerdo para el despido colectivo de los últimos 32 trabajadores de la planta avícola. De estos empleados, 18 son mujeres y 14 hombres. El acuerdo ha sido respaldado por todos los trabajadores, y SADA pagará las máximas indemnizaciones legales establecidas para los despidos improcedentes.

Además, la empresa liquidará los atrasos de 2023 a todos los empleados una vez se publiquen las tablas salariales definitivas de ese año en el convenio colectivo aplicable, el estatal de Granjas avícolas y otros animales. También se suscribirán acuerdos especiales de cotizaciones con la Seguridad Social para los 13 empleados mayores de 55 años que han sido despedidos.

CCOO ha valorado positivamente el acuerdo alcanzado, porque ha contado con el respaldo expreso de todos los afectados. También ha elogiado la actuación "sensata y responsable" del Grupo SADA al considerar los despidos improcedentes y compensarlos en consecuencia. Sin embargo, el sindicato lamenta la pérdida de actividad productiva y empleo para Lominchar y su comarca que conlleva el cierre de la planta avícola. En los próximos días, la planta quedará vacía y desmantelada, según exige la empresa propietaria del terreno.

La planta avícola de SADA en Lominchar abarcaba diversas actividades, desde el sacrificio de pollos y gallinas hasta la producción de harinas cárnicas y fabricación de congelados. En los últimos tiempos, la planta se había limitado a la preparación de asados de pollo, adobados y elaborados. La parcela donde se encuentra la planta tiene una superficie de 31.000 m2, de los cuales 13.368 m2 están construidos. El cierre de la planta avícola es un golpe para Lominchar y su comarca, y CCOO quiere reconocer la labor de sus representantes en esta empresa y agradecer el trabajo realizado por miles de empleados.

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Castilla-La Mancha