• viernes 02 de diciembre del 2022

UGT y CSIF denuncian frente a la Delegación del Gobierno de C-LM "la grave situación" de los trabajadores penitenciarios

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TOLEDO, 14 Jul.

Las partes sindicales de CSIF y Acaip UGT Castilla-La Mancha se han concentrado este jueves en frente de la Delegación de Gobierno en Castilla-La Mancha, en Toledo, como queja por las agresiones sufridas por los trabajadores penitenciarios, y por la insuficiente situación que viven todos los días en su puesto.

La organizadora territorial de acapai UGT, Mar Téllez Martínez, ha subrayado las graves faltas que tienen las cárceles de Castilla-La Mancha. Algo que daña y bastante a sus trabajadores y trabajadoras, han informado los dos sindicatos en publicación oficial.

"Las cárceles de Castilla-La Mancha no tienen los medios materiales ni los elementos humanos precisos para enfrentar las agresiones que nos encontramos tolerando. Hay varios presos peligrosos y no nos encontramos capacitados", ha señalado.

En la situacion de las cárceles de la red social autónoma, en la actualidad hay 1.042 trabajadores y faltan 112. La mayoría de ellos del área de supervisión y en la atención sanitaria. Algo que hace la situación en especial alarmante.

"Hay mucho más de un 58% de vacantes en la sanidad penitenciaria, lo que se traduce en un déficit de la atención sanitaria. Entre un 25 y un 30% de los internos tienen inconvenientes mentales o toman medicación psicotrópica. Y varios de ellos son los que entonces cometen las agresiones", destaca.

Desde CSIF y Acaip UGT resaltan asimismo la media de edad de los trabajadores y trabajadoras, puesto que la mayoría tienen mucho más de 50 años. También denuncian capacitación y demandan que se les retribuyan según las funcionalidades que efectúan.

"En Castilla-La Mancha somos de los que menos cobramos. Y esto se une a otra vieja reclamación. Necesitamos que se nos considere agentes de la autoridad, ya que somos el colectivo que mucho más agresiones padecemos", han correcto.

Las últimas semanas son singularmente duras en las cárceles españolas. Algunas de estas agresiones pusieron seriamente peligro la integridad física de los gobernantes de cárceles, como la ocurrida el pasado 1 de julio, en el momento en que un de adentro del Centro Penitenciario Murcia II atacó a un trabajador con la tapa de una lata de conservas ocasionándole un corte en el cuello.

Tan solo 4 días después, tres gobernantes del Centro Penitenciario de Picassent (Valencia) debieron recibir asistencia hospitalaria (uno con rotura de pómulo y tabique nasal y con un ojo perjudicado) tras padecer una agresión por un de adentro especialista en artes marciales. Otro trabajador del Centro Penitenciario de Madrid VII (Estremera) asimismo resultó herido con magulles en la cabeza de diversa cuenta tras padecer el ataque de otro recluso.

Esto unido al grave hecho de meses atrás en el momento en que se causó entre las agresiones mucho más graves. Fue en la prisión de Cuenca donde un de adentro peligrosísimo prácticamente corta la yugular al jefe de servicios.

Los datos de CSIF y de Acaip-UGT detallan que todas y cada una estas agresiones no son capítulos apartados, en tanto que el año pasado se asentaron una media de 456 accidentes regimentales graves o muy graves; al tiempo que este año se ubica en 280 hasta el 31 de mayo (último apunte libre).

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