Abril caluroso en Castilla-La Mancha: récords y sequía persistente
El mes de abril en Castilla-La Mancha registró una temperatura media de 15,5 ºC, cifra que supera en 3,6 ºC los valores normales y sitúa a 2026 como el segundo abril más cálido desde 1961. La región experimentó un clima predominantemente estable, con episodios breves de inestabilidad y temperaturas extremas en varias provincias. La escasa precipitación, con un 71% menos que el promedio, agrava la situación de sequía en muchas áreas. Estas condiciones climáticas refuerzan la vulnerabilidad del territorio ante el cambio climático y plantean desafíos en gestión del agua y sostenibilidad. La tendencia de temperaturas elevadas y precipitaciones insuficientes en primavera podría extenderse, afectando los recursos hídricos y las actividades agrícolas. La política regional enfrenta la necesidad de fortalecer las medidas de adaptación y promover estrategias para mitigar el impacto de estos fenómenos. La comunidad autónoma debe afrontar estos datos como una advertencia para impulsar políticas medioambientales más ambiciosas, en línea con los compromisos europeos y nacionales en materia de clima. La perspectiva futura apunta a un aumento en la frecuencia de eventos extremos, lo que exige una planificación estratégica a largo plazo para garantizar la resiliencia del territorio.