García-Page destaca la unidad en la Semana Santa de Cuenca en un contexto de polarización política
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, subrayó la importancia de la "unidad en la diversidad" durante la celebración de la Semana Santa en Cuenca, en un momento en que el panorama político en España se caracteriza por un elevado grado de frentismo y polarización ideológica. La procesión conocida como 'Las Turbas' contó con la participación del jefe del Ejecutivo regional, quien resaltó que la variedad en hermandades y hábitos no impide la convivencia pacífica, ejemplificando con esta celebración un modelo de cohesión social.
El acto se enmarca en un contexto político en el que las tensiones entre diferentes fuerzas políticas, tanto a nivel nacional como regional, continúan marcando la agenda. García-Page señaló que la Semana Santa en Cuenca refleja un espíritu de comunión que contrasta con la situación de enfrentamiento que domina en otros ámbitos del país, y abogó por trasladar esa actitud a la política y a la convivencia general.
Durante su recorrido, el presidente estuvo acompañado por el consejero de Educación, Cultura y Deportes, Amador Pastor, y el alcalde de Cuenca, Darío Dolz. García-Page expresó su admiración por la ciudad, destacando su carácter singular y la importancia simbólica de la procesión para la comunidad local, además de anunciar el reconocimiento oficial al presidente de la Junta de Cofradías de Cuenca, Jorge Sánchez Albendea, el próximo 31 de mayo.
El presidente regional también aprovechó para resaltar la potencialidad turística de Cuenca, que en los últimos años ha visto incrementada su presencia internacional. En este sentido, valoró el impacto de la inteligencia artificial en la promoción turística, que requiere de presencia física y contacto humano para consolidar la oferta cultural y patrimonial de la ciudad y de la región en general.
En un contexto en el que la política nacional vive momentos de fuerte incertidumbre y crisis de confianza, García-Page ha apostado por ejemplos de convivencia como la Semana Santa conquense como modelos a seguir para promover una mayor cohesión social y reducir el frentismo. La apuesta por la cultura y las tradiciones como valores unificadores se presenta como una estrategia para fortalecer el tejido social en un momento de polarización creciente.
Finalmente, en un análisis más amplio, se observa cómo la región de Castilla-La Mancha continúa potenciando su patrimonio cultural y turístico como fuente de desarrollo económico, apostando por un modelo que combina tradición, innovación y cohesión social para afrontar los desafíos del futuro en un escenario político nacional cada vez más fragmentado.