Impugnaciones al liderazgo del PP en Cuenca reavivan la disputa interna
Un total de 72 militantes, incluyendo alcaldes y portavoces, del Partido Popular de Cuenca, han presentado impugnaciones para exigir el cese de la gestora que dirige la formación en la provincia. La iniciativa surge tras el fin de los seis meses establecidos por la normativa para gobiernos transitorios, plazo que expiró el 4 de mayo. La tensión refleja el desacuerdo interno ante la falta de convocatoria del Congreso provincial, una obligación estatutaria que, según los firmantes, no se ha cumplido. La situación se agrava en un contexto donde la dirección del partido en la provincia ha justificado su continuidad, a pesar de la falta de apoyo mayoritario. La impugnación cuenta con la respaldo de varios alcaldes y portavoces que consideran esencial restablecer la normalidad democrática interna. La movilización responde también a compromisos adquiridos en reuniones previas con miembros de Génova, que prometieron convocar el congreso en un plazo de seis meses. La tensión interna, que ya emerge como un desafío para el liderazgo local, puede tener implicaciones en la preparación de las próximas elecciones municipales y autonómicas. La situación refleja una crisis de confianza en la dirección del PP en Cuenca, que podría afectar la cohesión del partido en la provincia en el futuro cercano.