La actividad de emergencias en Castilla-La Mancha crece un 5,4% en 2025, sin afectar los tiempos de respuesta
La Gerencia de Urgencias, Emergencias y Transporte Sanitario del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha ha gestionado en 2025 un total de 278.111 incidentes, lo que supone un incremento del 5,4% respecto al año anterior. Este crecimiento refleja una mayor demanda asistencial en la región, acompañada de una complejidad clínica creciente y una movilización de recursos especializados.
El contexto político en Castilla-La Mancha ha priorizado la inversión en la mejora del sistema sanitario en los últimos años, en un escenario de presión creciente por el envejecimiento de la población y el aumento de patologías complejas. La estrategia gubernamental busca mantener la eficiencia y la calidad asistencial, incluso ante un incremento de la actividad.
Este aumento en la actividad asistencial evidencia la fortaleza del modelo organizativo, que ha logrado mantener los tiempos de respuesta estables en medio de una mayor carga de trabajo. En áreas urbanas, más del 74% de las urgencias se resolvieron en menos de diez minutos, garantizando una atención rápida en situaciones críticas.
Asimismo, el incremento en la movilización de recursos, como las Unidades Medicalizadas de Emergencias y los dispositivos de soporte vital avanzado, confirma una mayor presión asistencial. La gestión eficiente de estos recursos es clave para afrontar la demanda creciente sin deteriorar la calidad del servicio.
De cara al futuro, la tendencia hacia una mayor complejidad en la atención y la dispersión poblacional en zonas rurales refuerzan la necesidad de seguir adaptando el sistema sanitario. La capacidad de responder a emergencias en un territorio extenso y disperso será un reto y una prioridad para las próximas legislaturas.
En un contexto nacional, Castilla-La Mancha mantiene innovaciones como la transfusión sanguínea extrahospitalaria operativa las 24 horas, que ha salvado vidas en situaciones críticas. La continuidad y ampliación de estas prestaciones serán fundamentales para seguir garantizando un sistema sanitario resiliente y preparado.