Los Ribereños alertan del riesgo de volver al nivel dos tras nuevos trasvases
La Asociación de Municipios Ribereños de Entrepeñas y Buendía denuncia la autorización de 87 hectómetros cúbicos para el Levante en dos meses, mientras advierte que la situación del embalse ha retrocedido al nivel dos. La Comisión Central de Explotación del Tajo-Segura ha aprobado 60 hectómetros cúbicos para agosto y 27 para septiembre, pese a las previsiones de deterioro en la cabecera del sistema. Esta decisión se produce después de un ciclo húmedo que, sin embargo, no ha consolidado la recuperación de los embalses, que siguen en una situación delicada. La gestión del agua en esta cuenca es clave para garantizar el suministro en situaciones de sequía prolongada. La postura de los ribereños refleja la preocupación por el uso de las reservas acumuladas durante los periodos de abundancia, que deben servir como colchón ante futuros ciclos secos. La tendencia a volver a niveles críticos pone en jaque la estrategia de conservación de recursos hídricos y muestra la necesidad de una planificación más prudente. La decisión política en torno al trasvase evidencia las tensiones entre las comunidades de la cuenca del Tajo y las del Levante, con intereses contrapuestos. En el contexto de cambios climáticos y sequías recurrentes, la gestión del agua en Castilla-La Mancha requiere una visión de largo plazo que priorice la sostenibilidad y la prudencia en el uso de recursos.