Profesionales sanitarios en Castilla-La Mancha exigen la reactivación de la Carrera Profesional
Los trabajadores del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam) han retomado las protestas para solicitar la activación de la Carrera Profesional, que lleva paralizada 14 años. La movilización más reciente tuvo lugar en Ciudad Real, donde participaron decenas de profesionales en concentración y marcha frente al Hospital Universitario.
Este movimiento forma parte de una serie de protestas en la región que comenzaron en Albacete y Toledo, en respuesta a la falta de avances en la recuperación de este sistema de reconocimiento de méritos. La última reunión de la mesa sectorial, celebrada el 26 de marzo, evidenció que el Gobierno regional propuso una oferta insuficiente, que solo permitiría acceder a un grado excepcional en 2027, tras casi una década de retraso.
Las protestas reflejan una reivindicación que trasciende los aspectos económicos. Los sindicatos consideran que la Carrera Profesional representa un reconocimiento al esfuerzo y formación de los profesionales sanitarios. La demanda actual apunta a ampliar los grados disponibles y acelerar su reconocimiento y pago, demandas que consideran justas tras tantos años de estancamiento.
Desde los sindicatos advierten que, si no se atienden sus demandas en la próxima reunión prevista para el 14 de abril, las movilizaciones continuarán. La intención es presionar al Gobierno regional para que presente una propuesta que satisfaga a los profesionales, que representan la mayor parte del personal sanitario en Castilla-La Mancha.
El contexto político en la comunidad autónoma está marcado por la gestión del presidente Emiliano García-Page, quien ha priorizado otras áreas en su agenda política. La recuperación de la Carrera Profesional se ha convertido en una de las principales reclamaciones del sector, que denuncia un retraso injustificado en el reconocimiento de derechos adquiridos hace más de una década.
La persistencia de estas movilizaciones evidencia la tensión entre las demandas de los profesionales sanitarios y la capacidad del Ejecutivo regional para ofrecer soluciones concretas. La próxima reunión será crucial para determinar si existe voluntad de avanzar en la resolución de un conflicto que afecta a la motivación y estabilidad del sector sanitario en Castilla-La Mancha.