Castilla-La Mancha registra 2.169 denuncias por violencia de género en el segundo trimestre
Castilla-La Mancha registró 2.169 denuncias por violencia de género en el segundo trimestre, con un descenso en órdenes de protección, en un contexto de retos institucionales.
Durante el segundo trimestre del año, los órganos judiciales especializados en violencia de género en Castilla-La Mancha recibieron 2.169 denuncias, atendiendo a 1.922 mujeres víctimas. La tasa regional se sitúa en 18,2 víctimas por cada 10.000 mujeres, por debajo de la media nacional del 20%. La región también incoó 493 órdenes de protección y dictó 361 resoluciones favorables.
Estos datos reflejan una tendencia estable en comparación con trimestres anteriores, aunque con un incremento en el número de denuncias a nivel nacional. La situación revela la persistencia de la violencia machista en la comunidad, en un contexto donde la política de protección y sensibilización sigue siendo prioritaria. La cifra de menores afectados aumentó un 7,6%, sumando 113 casos registrados en denuncias.
Desde una perspectiva política, estos datos evidencian la necesidad de reforzar los recursos judiciales y de protección en Castilla-La Mancha, en un momento donde las políticas públicas enfrentan desafíos en la implementación efectiva. La administración regional mantiene su compromiso con la lucha contra la violencia de género, en línea con las directrices nacionales y europeas, aunque la persistencia de cifras indica que aún hay mucho por hacer.
El análisis de las denuncias revela que la mayor parte de las víctimas son españolas, aunque una proporción significativa procede de otros países. Además, la mayoría de las víctimas optan por no declarar, optando por la dispensa en un 11,44%. La tendencia a la decreciente solicitud de órdenes de protección en comparación con el año anterior también plantea retos para la prevención y respuesta institucional.
En un contexto más amplio, estos datos reflejan la necesidad de fortalecer las políticas de igualdad y protección en Castilla-La Mancha. La comunidad afronta el reto de reducir las tasas de violencia machista, alineándose con las metas nacionales de erradicación en los próximos años. La continuidad y la mejora de las acciones judiciales y sociales serán claves en los próximos trimestres.