Castilla-La Mancha solicitará a la UE reconocimiento de zona poco poblada en 267 municipios
La Junta de Castilla-La Mancha ha anunciado que solicitará a la Comisión Europea que reconozca como zona poco poblada a 267 municipios situados en las comarcas de Molina, Sierra Norte y Las Alcarrias. Estos territorios presentan problemas demográficos similares o mayores a otros zonas reconocidas en Europa, debido a su proximidad a provincias de Castilla-La Mancha y a comunidades vecinas como Cuenca, Teruel y Soria.
El Ejecutivo regional argumenta que las actuales directrices de ayuda regional (DAR) son demasiado restrictivas, ya que solo consideran las zonas en función del nivel NUTS3, dejando fuera territorios que sufren despoblación severa. La administración autonómica busca que estos municipios puedan acceder a fondos y beneficios fiscales superiores, en línea con regiones similares en Europa, como Teruel o Soria.
Este reconocimiento permitiría incrementar las fondos y ayudas específicos para paliar la despoblación, un problema estructural en muchas zonas rurales de Castilla-La Mancha. El presidente Emiliano García-Page ha destacado que la medida podría traducirse en un aumento significativo de recursos para estos municipios, facilitando inversiones en infraestructuras, sanidad y educación.
La iniciativa forma parte de una estrategia más amplia de la región, que desde 2021 cuenta con una ley propia de medidas contra la despoblación. La Junta estima que las deducciones fiscales y beneficios actuales dejan de ingresar aproximadamente 100 millones de euros anuales, recursos que podrían destinarse a mejorar las condiciones de vida en estos territorios.
Desde el punto de vista político, la propuesta refleja la apuesta de Castilla-La Mancha por un enfoque más flexible y adaptado a las realidades demográficas, en un contexto donde la despoblación afecta a muchas zonas rurales de España y Europa. La intención es fortalecer las capacidades de estos municipios y promover su desarrollo sostenible.
El futuro de esta iniciativa dependerá de la valoración de la Comisión Europea y de la aprobación de cambios en las directrices de ayuda regional. La región confía en que esta medida pueda servir como ejemplo y catalizador para otras zonas en situación similar, impulsando una política de cohesión territorial más efectiva en el marco europeo.