Efemérides del 5 de noviembre: del Concilio de Constanza a la Conspiración de la pólvora
Efemérides del 5 de noviembre: el Concilio de Constanza, la fundación de Bayamo, la Conspiración de la pólvora y otros hechos históricos de esta fecha.
Si hay un hecho del 5 de noviembre con resonancia en Castilla-La Mancha, es la desaparición de la reina Beatriz de Suabia, consorte de Castilla, fallecida en 1235. Su figura recuerda que la historia de los reinos castellanos se escribió también en la corte y en los matrimonios de conveniencia que unían dinastías europeas.
Un siglo XV decisivo: el fin del Cisma de Occidente
En 1414, en Suiza, se inauguró el Concilio de Constanza, reunión que se propuso poner fin al Cisma de Occidente, la división de la Iglesia católica entre varios papas rivales. Fue uno de los grandes encuentros eclesiásticos de la Edad Media tardía.
Del Caribe a Nueva España
En 1513, en Cuba, el militar español Diego Velázquez fundó San Salvador de Bayamo, la segunda villa de la isla. Años después, en 1529, en Valladolid, una junta decidió la creación de la demarcación administrativa de Nueva España, un paso clave en la organización del territorio americano. En 1553, el virrey Luis de Velasco inauguró los cursos de la Escuela de Leyes, fundada ese mismo año y ligada a lo que hoy es la Universidad Nacional Autónoma de México.
Conspiraciones y traiciones en Europa
En 1605, en Inglaterra, Guy Fawkes fue arrestado por participar en la Conspiración de la pólvora, un complot de motivación religiosa que pretendía volar el edificio del parlamento británico y desencadenar una rebelión. En España, en 1807, el rey Carlos IV perdonó a su hijo Fernando VII, implicado en la Conspiración de El Escorial, un episodio de intrigas palaciegas que marcó la crisis de la monarquía borbónica.
Nacimientos y fallecimientos destacados
Entre quienes nacieron este día figuran el poeta alemán Hans Sachs (1494) y el pintor italiano Pietro Longhi (1701), cuyas escenas de la vida cotidiana veneciana son hoy referencia del siglo XVIII. Entre los fallecidos, el pintor italiano Mariotto Albertinelli (1515) y el rey polaco Casimiro III (1370) dejaron su huella en el arte y la política de sus respectivas épocas.