El Plan del Dato transforma la Administración de C-LM en una entidad más eficiente y accesible.
TOLEDO, 30 de marzo. En un ambicioso paso hacia la modernización, Castilla-La Mancha ha presentado su Plan Estratégico del Dato 2026-2030, una iniciativa que promete transformar la administración pública en un ente "inteligente, cercano al ciudadano y sumamente eficiente". El objetivo principal es facilitar el acceso a servicios personalizados y ágiles para todos los castellano-manchegos.
Durante una conferencia de prensa, el director de la Oficina del Dato, Christian Cobas, dio a conocer los detalles de esta propuesta, que fue anunciada previamente por el presidente regional Emiliano García-Page, quien reveló que cuenta con un presupuesto de 11 millones de euros. Este fondo inicial permitirá poner en marcha un amplio número de acciones en un plazo de cinco años.
El plan pretende involucrar a la ciudadanía y las entidades de la región en la economía del dato, asegurando que el desarrollo se alinee con las normativas y estrategias de la Unión Europea. Cobas subrayó que se basará en los fundamentos de "transparencia, colaboración y participación", prometiendo una evaluación en 2027 para medir su impacto y evolución en el ámbito regional.
Esta estrategia no solo se dirige a la Administración, sino también a los ciudadanos y las empresas, y se estructura en cuatro misiones primordiales que incluyen hasta 63 actividades concretas. La primera misión se centra en promover la cultura del dato, con el fin de fortalecer las competencias organizativas y sociales en Castilla-La Mancha.
Cobas mencionó que se está preparando un programa de formación ambicioso para empleados públicos que se llevará a cabo este año. Además, se buscará la colaboración con organizaciones externas para fomentar el conocimiento sobre el uso y las ventajas de los datos tanto para los ciudadanos como para las empresas.
La segunda misión se orienta a fomentar la innovación fundamentada en datos. Esto implicará la creación de nuevos servicios en el ámbito público y privado, propiciando un desarrollo socioeconómico basado en la colaboración entre ambos sectores. Un ejemplo de ello es el desarrollo de un "datató", que busca incentivar la participación de estudiantes y empresas, habiendo ya involucrado a 74 equipos y aproximadamente 700 alumnos en actividades divulgativas.
En esta misma línea, se busca facilitar la transformación del uso de datos dentro del entorno económico regional. Cobas destacó que el año pasado ayudaron a cuatro entidades a acceder a ayudas ministeriales que sumaron hasta 3,5 millones de euros, una muestra del compromiso por impulsar la economía del dato en la región.
El tercer reto del plano es la transformación estratégica, no solo en términos tecnológicos, sino reconociendo el dato como un activo valioso en su ciclo de vida. Esto implicará la creación de normativas que fortalezcan el uso óptimo de los datos dentro de la Administración regional.
Por último, se busca que Castilla-La Mancha sobresalga en el cumplimiento de las normativas de transparencia y gestión de datos, tanto a nivel europeo como nacional y regional. Cobas concluyó que ya se están elaborando normativas específicas para adaptarse a la nueva regulación de datos de la Unión Europea, incorporando evaluaciones de impacto sobre la protección de datos y los efectos de la inteligencia artificial.