La Casa de Ejercicios de Toledo acoge a familiares de las víctimas del accidente de Urda
La Casa de Ejercicios 'El Buen Pastor' de Toledo atendió a familiares de víctimas del accidente ferroviario de Urda con unas 400 pernoctaciones y casi mil comidas.
La Casa Diocesana de Ejercicios 'El Buen Pastor' de Toledo ha registrado unas 400 pernoctaciones y ha atendido a casi mil personas en su servicio de comedor durante una semana. Las instalaciones acogieron a los familiares de las víctimas del accidente ferroviario de Urda, ocurrido la semana anterior.
Según explicó en rueda de prensa la directora de la casa, Marta Gómez, el objetivo ha sido atender a los afectados y aliviar su dolor. Gómez destacó la colaboración de distintas administraciones: la Junta de Comunidades ha cubierto desayunos, comidas y cenas; el Ayuntamiento ha facilitado la recogida de basuras y los servicios municipales necesarios; y la Diputación provincial ha suministrado desde agua embotellada hasta vasos de cartón.
La directora también señaló la participación de Cáritas, que ha colaborado en la limpieza de las zonas comunes y en el suministro de ropa y artículos de aseo, y de Cruz Roja, cuyos voluntarios, psicólogos y personal sanitario han prestado atención las 24 horas. Asimismo, mencionó a sacerdotes que celebraron misas diarias, al Banco de Alimentos, que proporcionó tarjetas monedero para compras, y a particulares como Tomás Palencia, que organizó comidas y cenas. Además, según la misma fuente, la Asociación de Empresas de Castilla-La Mancha, una confitería local y un restaurante cercano, que cerró el pasado viernes para prestar ayuda, también colaboraron.
Gómez subrayó que el equipo priorizó que los familiares se sintieran acogidos. Relató, entre otros casos, el de la familia del maquinista, que estaba en prácticas, y el de una pareja que, al llegar, no sabía qué era la casa. Según sus palabras, ambos agradecieron el apoyo recibido, y calificó la experiencia como un momento de especial presencia de la fe para la comunidad. Por último, agradeció el trabajo del personal de la casa, que, según indicó, se mantuvo en servicio sin turnos ni horarios fijos.