Sánchez admite una «confianza quebrada» en la alta velocidad tras el accidente de Urda
Sánchez admite una confianza quebrada en la alta velocidad tras el accidente de Urda (Toledo), con al menos 69 fallecidos, y promete soluciones.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, reconoció este viernes que la confianza en el sistema de alta velocidad española está «quebrada» tras el accidente ferroviario de Urda (Toledo), que deja al menos 69 fallecidos. Lo afirmó en una declaración sin preguntas, junto al presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, tras visitar el Centro de Cooperación Operativa Integrado (Cecopi) que gestiona la emergencia.
El Ejecutivo sitúa el accidente en un contexto especialmente delicado. En enero, el siniestro de Adamuz (Córdoba) causó 46 muertos. Dos tragedias de esta magnitud en menos de un año colocan al Gobierno ante una presión política y social considerable, y Sánchez calificó de «no asumible» esta sucesión de sucesos en un país con una red de alta velocidad de referencia internacional.
Más allá del diagnóstico técnico, el mensaje del Gobierno apunta a la reconstrucción de la credibilidad del sistema. Sánchez sostuvo que la tarea no se limita a determinar las causas, sino a proponer medidas que impidan que se repita una tragedia similar. Ese planteamiento desplaza el foco hacia la política de seguridad ferroviaria y hacia la capacidad de respuesta de la Administración.
En el plano político, el presidente indicó que el trabajo recae en el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, que dirige Óscar Puente. Esta precisión llega un día después de que fuentes de Moncloa aseguraran que el Ejecutivo mantiene la confianza en el ministro y descartaran su cese o dimisión. La comparecencia, por tanto, sirve también para delimitar responsabilidades y reforzar la imagen de coordinación entre el Gobierno central y la comunidad autónoma.
Otro eje del mensaje es la atención a los familiares de las víctimas, algunas aún sin identificar. Sánchez reconoció la «extraordinaria ansiedad» de quienes esperan noticias sobre sus allegados y aseguró que todos los poderes del Estado trabajan para ofrecer información «cuanto antes» y de manera fiable. Protección Civil, según el Gobierno, aporta apoyo material, humano y psicológico, y comunica el paradero de los fallecidos a medida que avanza la identificación de los cuerpos.
La clave de los próximos días será si las promesas de soluciones se traducen en medidas verificables sobre infraestructura, mantenimiento y supervisión. Para recuperar la confianza ciudadana no bastará con el anuncio: serán determinantes la transparencia de las investigaciones y la rapidez con la que se publiquen sus conclusiones.