Sumar se queda sin candidatos en C-LM: IU encabeza las listas de Frente Amplio
Sumar no tiene ningún candidato propio en las listas de Frente Amplio de C-LM; IU encabeza casi todas las candidaturas para el 29N.
Sumar no tendrá ningún candidato propio en las listas de Frente Amplio de Castilla-La Mancha para las elecciones generales del 29N. Izquierda Unida controla prácticamente la totalidad de las candidaturas de la comunidad, tanto en el Congreso como en el Senado, según la información de la agencia Europa Press.
Las cifras confirman el alcance del desequilibrio. Izquierda Unida encabeza las cinco circunscripciones castellanomanchegas al Congreso y ocupa las segundas posiciones al Senado en Albacete, Cuenca, Ciudad Real y Toledo. En Guadalajara, el escaño senatorial recae en Mar González Báez, de Verdes-Equo, una dirigente andaluza. Ninguno de los cinco puestos de 'doses' que correspondían a Frente Amplio en el Senado, fruto del acuerdo nacional con el PSOE, recae en Movimiento Sumar.
El origen del problema, según fuentes consultadas por la agencia, está en los tiempos de la negociación. Los responsables regionales de Sumar sostienen que hicieron su trabajo, pero reconocen que no lograron desbloquear la decisión en el aparato federal. Esa falta de concreción dejó el terreno libre a IU, que ha salido del proceso como la fuerza con mayor peso territorial de la coalición en la región.
Más allá de la región, el reparto refleja la nueva correlación de fuerzas dentro de la izquierda. Izquierda Unida lidera 29 candidaturas al Congreso, frente a seis de Movimiento Sumar. Este último gestiona las listas de Cádiz, Vizcaya, Valladolid, A Coruña, Pontevedra y Tenerife. Los resultados muestran una coalición en la que la organización histórica mantiene la mayor implantación en el conjunto del país.
La ruptura con Podemos añade otra capa de complejidad. La formación morada concurrirá por separado en la mayoría de circunscripciones, con excepciones en Canarias, Comunidad Valenciana, Baleares y Cataluña. Esa división reduce el espacio electoral compartido y aumenta la presión sobre los acuerdos locales.
El caso castellanomanchego puede convertirse en un indicador de cómo se gestionan las tensiones internas de la izquierda ante una cita electoral de alto riesgo. La cuestión de fondo es si la coalición logrará integrar a todas sus marcas, o si la desigualdad en las listas se traducirá en una menor cohesión de cara a las urnas.