Urda eleva a 69 los fallecidos por el accidente ferroviario; 60 heridos ya han sido dados de alta
El accidente ferroviario de Urda (Toledo) deja 69 muertos. 60 de los 110 heridos ya han sido dados de alta. Claves de la respuesta institucional.
El número de víctimas mortales del accidente de tren de Urda (Toledo) asciende a 69, según confirmó el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, tras la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrada (Cecopi). Del total de 110 heridos ingresados en hospitales de la comunidad, 60 ya han recibido el alta, mientras que 50 permanecen bajo observación.
La cifra de fallecidos se eleva en una unidad respecto a los 68 contabilizados el miércoles, al sumarse un caso notificado desde un centro hospitalario. Las autoridades advierten de que la identificación de las víctimas continúa bajo la supervisión judicial, lo que obliga a cotejar restos humanos parciales encontrados durante la noche por bomberos y la Unidad Militar de Emergencias (UME).
En el plano sanitario, quince pacientes se encuentran en código rojo. Cuatro de ellos muestran una evolución favorable, un dato que el Gobierno regional valora con cautela. Las previsiones apuntan a que el trabajo de grúas de este jueves se concentre en el vagón volcado, aunque el Ejecutivo autonómico pide no dar por cerrada la posibilidad de nuevas víctimas bajo los restos hasta completar la operación.
El despliegue operativo ha movilizado a 1.300 efectivos coordinados desde la Consejería de Administraciones Públicas, junto a 150 medios terrestres —ambulancias, UVI móviles y soportes vitales básicos— y siete helicópteros. Durante el vuelo sanitario se realizaron ocho transfusiones sanguíneas, un elemento que el Gobierno regional destaca como especialmente relevante en la respuesta inicial.
Más allá de la gestión de la emergencia, el episodio tiene una dimensión política evidente. La visita conjunta de Emiliano García-Page y Pedro Sánchez al Cecopi refleja la necesidad de coordinar competencias entre administraciones ante una catástrofe de gran escala, y los Reyes acudirán este jueves al Hospital Universitario de Toledo para acompañar a familias y heridos. La respuesta institucional se evaluará no solo por su rapidez, sino también por la transparencia en la identificación de las víctimas y el seguimiento posterior a los afectados.
El accidente deja a Castilla-La Mancha ante un proceso largo: la investigación técnica sobre las causas, el acompañamiento a las familias y la eventual revisión de los protocolos de seguridad ferroviaria. Estos pasos determinarán en buena medida cómo se recuerda la tragedia y qué medidas se adoptan para evitar que se repita.