Castilla-La Mancha reclama en Bruselas fondos para gestión forestal y destaca UFIL como ejemplo
Castilla-La Mancha pide en Bruselas mantener fondos para gestión forestal, destacando el éxito de UFIL en Cuenca como ejemplo de inversión y empleo.
La región de Castilla-La Mancha ha solicitado en Bruselas la continuidad de los fondos de cohesión destinados a la gestión forestal. La directora general Susana Jara resaltó el proyecto UFIL en Cuenca, en funcionamiento desde 2018, como un caso de éxito que ha generado 45 empresas y más de 150 empleos en el sector forestal.
Este foro, enmarcado en la Semana de las Regiones, reunió a representantes de distintas áreas europeas para analizar el impacto de la financiación comunitaria en territorios rurales. La región busca mantener estos fondos, cruciales para potenciar la economía forestal y contrarrestar los efectos del cambio climático.
El sector forestal en Castilla-La Mancha enfrenta desafíos importantes, como la falta de gestión eficiente en terrenos privados, que representan el 66% de la superficie forestal. La fragmentación y la escasa rentabilidad dificultan la conservación y el aprovechamiento de estos recursos naturales, agravados por la despoblación en zonas forestales.
Jara subrayó la importancia de promover la biomasa forestal como fuente energética y de incentivar la creación de empresas que gestionen los recursos forestales. La continuidad de fondos como los del Feader y Feder es fundamental para afrontar estos retos y apoyar la innovación en el sector.
El contexto político en Castilla-La Mancha refleja un interés por fortalecer las políticas forestales, en línea con la estrategia europea de cohesión y sostenibilidad. La región busca consolidar un modelo que combine conservación, desarrollo económico y lucha contra el cambio climático, con una perspectiva a largo plazo que requiere inversión pública y privada.
En un escenario de creciente preocupación por la crisis climática, la gestión forestal eficiente y la inversión en innovación son clave para el futuro de Castilla-La Mancha. La región apuesta por consolidar sus recursos naturales como motor de desarrollo y resiliencia territorial.