Qué hay detrás de la cocina solidaria desplegada en la zona cero de Urda
WCK ha servido más de 3.000 comidas a los equipos de emergencia en Urda, tras el accidente ferroviario. Solidaridad local y donaciones privadas sostienen el dispositivo.
World Central Kitchen ha repartido más de 3.000 comidas entre los equipos de emergencia que trabajan en la zona cero del accidente ferroviario de Urda. La ONG, fundada por el chef José Andrés, mantiene su dispositivo las 24 horas desde el miércoles por la tarde, con el objetivo de alimentar a efectivos de la Guardia Civil, la UME y Protección Civil.
El servicio incluye bocadillos, platos calientes, café, chocolate, churros y desayunos. Solo durante la jornada del jueves se prepararon cerca de 600 comidas calientes y otros 600 bocadillos. El menú del viernes incluye una fideuá de bacalao elaborada por el chef Javi.
La movilización de la organización comenzó el mismo día del siniestro. Desde Madrid se coordinaron vehículos, equipos y restaurantes colaboradores. Las labores de reparto arrancaron una vez obtenida la autorización para acceder a la zona cero, lo que condicionó el calendario de la respuesta.
El caso refleja el papel creciente de las organizaciones no gubernamentales en la atención a emergencias de gran escala. WCK funciona exclusivamente con donaciones privadas, un modelo que le permite desplegarse con rapidez, pero que depende de la solidaridad ciudadana y del tejido empresarial local.
La respuesta de los municipios cercanos ha sido, según la organización, excepcional. Vecinos y negocios de Urda, Los Yébenes y Consuegra han aportado productos, hasta el punto de que WCK ha tenido que rechazar algunas donaciones por falta de capacidad para cocinarlas en instalaciones improvisadas en pleno campo. Otros alimentos se han redistribuido entre personas y colectivos necesitados.
Ocho integrantes de la organización trabajan por turnos y prevén permanecer desplegados, al menos, durante todo el fin de semana, "hasta que haya necesidad". Mientras la investigación del accidente avanza, la atención a los profesionales que intervienen en el lugar se perfila como un elemento más de la gestión de la emergencia en la comarca.