Castilla-La Mancha implementa medidas para reducir incendios en zonas agrícolas y forestales
El Gobierno regional y las organizaciones agrarias de Castilla-La Mancha han acordado nuevas medidas para prevenir incendios forestales. Entre ellas, destaca la creación de una franja sin cultivar de diez metros en parcelas perimetrales a zonas forestales, que puede mantenerse en tierra desnuda o con plantaciones de girasol. Además, se ha ampliado a 20 hectáreas el umbral a partir del cual se aplican restricciones en épocas de alto riesgo, lo que supone un aumento del 300% en superficie afectada. Estas acciones buscan compatibilizar las actividades agrícolas con la prevención de incendios y forman parte de un esfuerzo conjunto para mejorar la gestión del riesgo en un contexto de aumento de temperaturas y sequías. La decisión responde también a la necesidad de ajustar la normativa en materia de campañas de extinción, en línea con la evolución del escenario de incendios en la región. La medida se enmarca en un contexto político donde la Junta de Castilla-La Mancha prioriza la colaboración con el sector agrícola y los instrumentos europeos de financiación para fortalecer la protección del medio ambiente. Estas acciones refuerzan la estrategia regional para reducir la incidencia y la gravedad de los incendios forestales, que en los últimos años han tenido un impacto significativo en la biodiversidad y en la economía rural. Se espera que estas medidas contribuyan a una gestión más efectiva y a la sensibilización del sector frente a los desafíos del cambio climático y la protección de los espacios naturales.