Crónica Castilla-La Mancha.

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Obispo emérito Atilano Rodríguez califica los abusos sexuales como una "lacra" y afirma que la Iglesia está determinada a "eliminar" este problema.

Obispo emérito Atilano Rodríguez califica los abusos sexuales como una

GUADALAJARA, 31 Oct. - El ya obispo emérito de Sigüenza-Guadalajara, Atilano Rodríguez, ha expresado su preocupación por los casos de abusos sexuales que se mencionan en el informe del Defensor del Pueblo, calificándolos como una "lacra" para la sociedad y un "sufrimiento para niños y jóvenes". La Iglesia se ha comprometido a ofrecer apoyo a aquellos que hayan sufrido este tipo de situaciones, dentro de sus limitaciones y posibilidades.

Atilano Rodríguez, que asistió ayer a la reunión de la Asamblea Plenaria extraordinaria de la Conferencia Episcopal Española, donde se evaluó el informe del Defensor del Pueblo sobre los abusos sexuales cometidos por la Iglesia, ha reafirmado que no dejarán de pedir perdón a las víctimas por las acciones de obispos, sacerdotes y personal eclesiástico.

En una rueda de prensa, Atilano Rodríguez anunció su relevo al frente del Obispado de la Diócesis Sigüenza-Guadalajara y declaró que, aunque solo existiera un caso de abuso en la Iglesia, se deberían tomar todas las medidas y pedir perdón por ello. Sin embargo, también reconoció que la mayoría de los casos de pederastia no se encuentran en la Iglesia, sino en la sociedad en general, como lo refleja el informe del Defensor del Pueblo.

El obispo señaló que la Iglesia se ofrece a la sociedad para atender y sanar no solo los casos que puedan surgir dentro de ella, sino también en otras instituciones que requieran su ayuda. Destacó que es necesario acompañar a estas víctimas, ya que los abusos sexuales son una problemática que afecta a la sociedad en su conjunto.

Atilano Rodríguez informó también sobre la creación de oficinas especializadas en las diferentes diócesis, donde las personas pueden denunciar casos de abuso y recibir apoyo tanto a nivel humano como espiritual y psicológico. El objetivo de la Iglesia es erradicar este problema y renovar la preocupación de cada diócesis para prevenir futuros casos y brindar apoyo a las víctimas.

Además, se planteó la necesidad de proporcionar acompañamiento a aquellos que han cometido abusos, reconociendo que también necesitan apoyo. La Iglesia está dispuesta a considerar e incorporar propuestas positivas del informe del Defensor del Pueblo en su labor.