Crónica Castilla-La Mancha.

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El séptimo plan nuclear acaba con el polémico silo en Villar de Cañas

El séptimo plan nuclear acaba con el polémico silo en Villar de Cañas

El Gobierno ha aprobado el Séptimo Plan General de Residuos Radiactivos (PGRR), en el que se descarta la construcción del Almacén Temporal Centralizado (ATC) y se establece un calendario de cierre de las centrales nucleares. El plan contará con siete Almacenes Temporales Descentralizados (ATD) en cada instalación nuclear y también incluirá la creación de un Almacén Geológico Profundo (AGP), según ha informado el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO).

En cuanto al cierre de las centrales nucleares, el nuevo plan establece que se llevará a cabo entre 2027 y 2035, ampliando el período anteriormente establecido. Además, contempla el inicio del desmantelamiento de las centrales tres años después de su cese de operación definitivo, excepto en el caso de Vandellós I, que se ejecutará a partir de 2030.

En lugar del ATC, se establecerán siete Almacenes Temporales Descentralizados (ATD) en los emplazamientos de las centrales nucleares hasta que el combustible gastado y los residuos de alta actividad sean trasladados al almacenamiento definitivo. Cada ATD estará compuesto por un Almacén Temporal Individual (ATI) de cada central, junto con una nueva instalación complementaria o medidas adicionales para realizar el mantenimiento de los contenedores de almacenamiento.

Además, se prevé la construcción de un Almacén Geológico Profundo (AGP) como solución definitiva para el combustible gastado y los residuos de alta actividad. El MITECO señala que este plan asegura un proceso de información y participación pública similar al de otros países europeos que ya han decidido el emplazamiento de sus AGP, como Finlandia, Suecia, Suiza y Francia.

El plan también contempla la continuidad de las acciones para ampliar la capacidad de los Almacenes Temporales Individualizados (ATI) en las centrales nucleares, para facilitar su explotación y desmantelamiento. Asimismo, se seguirá utilizando el centro de almacenamiento de El Cabril (Córdoba) para los residuos de media, baja y muy baja actividad hasta completar el desmantelamiento de las centrales.

El séptimo plan ha pasado por una evaluación ambiental estratégica que ha incluido una fase de consultas e información pública, y ha sido sometido a informe del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) y de las comunidades autónomas. Su financiación, valorada en 20.200 millones de euros, será sufragada por los titulares de las instalaciones nucleares a través del Fondo para la Financiación de las Actividades del PGRR, gestionado por Enresa. El Gobierno dará cuenta de la aprobación del plan a las Cortes y a la Comisión Europea.